Imagen de archivo que muestra a la primera ministra británica, Theresa May, durante una rueda de prensa.
Imagen de archivo que muestra a la primera ministra británica, Theresa May, durante una rueda de prensa. / EFE
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La primera ministra británica, Theresa May, criticó duramente ayer a sus homólogos europeos por su rechazo a la propuesta que formuló para el brexit y dejó claro que no está dispuesta en ningún caso a desoír el resultado del referéndum ni a “romper” el país.

En una breve comparecencia, May denunció que, durante las negociaciones Reino Unido trató a la UE “con respeto” y por tanto “espera lo mismo” de la otra parte ya que está en juego “una buena relación” una vez se produzca la salida del bloque.

En este sentido, consideró “inaceptable” que los socios europeos hayan rechazado su propuesta de divorcio, el conocido como ‘Plan de Chequers’, “sin ofrecer explicaciones detalladas y sin hacer una contrapropuesta”. Por ello, pidió a la UE que aclare cuáles son los puntos de fricción y “cuál es la alternativa para que podamos discutirlas”. “Hasta que lo hagamos, no podremos hacer progresos”, añadió.

La primera ministra dijo que los dos principales obstáculos en la negociación son la futura relación económica entre Reino Unido y la UE y la frontera entre el Úlster e Irlanda. Las dos soluciones que se planteaban hasta ahora eran o bien la permanencia del país en la zona económica europea y una unión aduanera, “lo que supondría seguir acatando todas las normas de la UE”, o la firma de un acuerdo de libre comercio.

En este segundo caso, añadió, se introducirían controles fronterizos entre Reino Unido y la UE en la frontera irlandesa, lo que en último término “separaría económicamente de forma permanente a este territorio del resto de Reino Unido”. “Esto es algo a lo que nunca accederé”, recalcó May, que consideró que de hecho ningún primer ministro británico lo haría. “Si la UE cree que lo haré, están cometiendo un error fundamental”, subrayó.

Ante esta situación, el Gobierno británico formuló una “tercera opción” que se presentó el jueves a los líderes europeos en la cumbre de Salzburgo (Austria) pero, lamentó, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, “dijo que nuestras propuestas minarían el mercado único” pero no explicó por qué, “así que ahora estamos en un callejón sin salida”.

En lo relativo a la frontera con Irlanda del Norte, señaló la primera ministra, lo que planteó Bruselas hasta ahora es mantener a Irlanda del Norte dentro de la unión aduanera en caso de que no haya acuerdo antes de marzo de 2019 con el fin de garantizar que no hay una vuelta a una “frontera dura”. “Eso no lo aceptaremos nunca, sería romper nuestro país”, advirtió.

May reiteró que pretende formular “una alternativa que preserve la integridad de Reino Unido” pero dejó claro a los líderes europeos que en una negociación como la del brexit “ninguna parte debería pedir lo inaceptable para la otra”. “Nosotros no podemos aceptar nada que amenace la integridad de nuestra unión igual que ellos no pueden aceptar nada que amenace su integridad”, subrayó.

Conversaciones

Por su parte, el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, aseguró ayer que sigue confiando en que se logrará un acuerdo sobre el brexit con Reino Unido aunque reconociera que las conversaciones entran en una fase “accidentada” en las próximas semanas.

“Creo que podemos tener un acuerdo (pero) estamos entrando una fase accidentada en el próximo par de semanas”, declaró Varadkar a la cadena de televisión nacional RTE.

Entretanto, el ministro británico para el brexit, Dominic Raaab, indicó que Reino Unido realizará nuevas propuestas para tranquilizar a Dublín de que no habrá una ‘frontera dura’ entre este país e Irlanda del Norte cuando se produzca la salida de la UE.

“Como dijo la primera ministra (tras la cumbre europea en Salzburgo), formularemos nuestras propuestas cuando las fijemos”, dijo Raab a la BBC. “Una cosa que haremos será responder a lo que la UE ha dicho y especialmente en torno al enfoque tecnológico”, explicó, insistiendo en que “no habrá una frontera aduanera” en la isla de Irlanda.

“Lo que queremos es resolver eso de una manera sensata, tenemos que llegar a un solución que funcione para las comunidades en Irlanda del Norte y en la república”, añadió Raab.