La primera ministra británica, Theresa May, durante su intervención.
La primera ministra británica, Theresa May, durante su intervención. / Efe
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La primera ministra británica, Theresa May realizó ayer la esperada comparecencia ante el Parlamento en la que lanzó un último guante al líder de la oposición, Jeremy Corbyn de cara a un acuerdo por la salida de la UE. En este sentido, abordó el principal escollo que sigue siendo el futuro de la frontera irlandesa, en concreto el plan de emergencia (‘backstop’) que figura en el Tratado de Retirada para evitar un bloqueo en caso de que se consumase la ruptura definitiva —en principio a finales de 2020— sin un acuerdo concreto y claro sobre esta cuestión.

May explicó que sigue “explorando” con otros diputados “varias opciones” para sortear las actuales suspicacias y llamó al líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, a sumarse a las negociaciones. “Dada la importancia de este asunto, todos deberíamos estar dispuestos a trabajar juntos”, defendió.

Corbyn, sin embargo, cargó contra unas “conversaciones falsas” que, en su opinión, no se han traducido en ningún avance. Para el líder laborista, este diálogo evidencia un “teatro” por parte de May, a la que acusó de estar en “fase de negación” en su defensa de un acuerdo “impracticable”.

“Es momento de que el Gobierno escuche”, reclamó Corbyn, que le preguntó a May qué líneas rojas está dispuesta a saltar para sortear las actuales diferencias. Por ahora, el Ejecutivo se mantiene en su negativa a convocar elecciones, un segundo referéndum o aplazar la fecha de salida de la UE.

May, que ha hablado en los últimos días con varios dirigentes europeos, aseguró que las alternativas que están sobre la mesa no satisfacen el resultado del referéndum de junio de 2016 y advirtió de que la UE no aceptará un aplazamiento de los plazos sin una hoja de ruta clara.

Por otro lado, la primera ministra británica, Theresa May, anunció ayer la eliminación del pago de 65 libras (más de 73 euros) a los ciudadanos de la UE que quieran permanecer en Reino Unido tras el brexit, en el marco de la esperada comparecencia ante el Parlamento Británico.

Requisitos

El Gobierno británico anunció el año pasado los requisitos que debían cumplir quienes aspiren al ‘estatus de asentado’, una nueva figura con la que Londres quería dar garantías a los ciudadanos de la UE de cara al divorcio de Reino Unido con el bloque comunitario. Entre dichos requisitos figuraba carecer de antecedentes penales y pagar una tasa de 65 libras.

May, que compareció ayer para informar de los nuevos pasos a seguir tras el rechazo de los diputados a su Tratado de Retirada, insistió en que el Ejecutivo está decidido a mantener “prácticamente en los mismos términos” los derechos de los ciudadanos comunitarios, tanto si hay acuerdo como si no el próximo 29 de marzo. En un aparente guiño a la UE, de la que busca nuevas “garantías” que le permitan sortear la oposición interna, May anunció la eliminación de la tasa para los ciudadanos comunitarios, de tal forma que el dinero no pueda ser una barrera para garantizarse la residencia.