May cree que las negociaciones del brexit serán “cada vez más duras”

Sin embargo, la primera ministra confía en la posibilidad de alcanzar “un buen acuerdo”

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Cumbre europea en Bruselas
La primera ministra británica, Theresa May. / EFE
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La primera ministra británica, Theresa May, aseguró ayer que las negociaciones para la salida de Reino Unido de la Unión Europea serán “cada vez más duras” a medida que se llegue al final de las conversaciones, pero se ha mostrado confiada en la posibilidad de alcanzar “un buen acuerdo” para el pueblo británico.

Las negociaciones “siempre van a ser duras” y serán “cada vez más duras a medida que nos acerquemos al final” de éstas, y ha insistido en que el objetivo de alcanzar un pacto de divorcio con la UE es “respetar el voto del pueblo británico”, dijo la ‘premier’ a su salida del segundo día de cumbre de líderes de la UE en Bruselas.

En ese sentido, May explicó que, mediante el referéndum de 2016 sobre la pertenencia de Reino Unido al bloque comunitario, los británicos pidieron al Gobierno que pusiera fin tras el brexit a la libertad de movimiento, la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la UE en territorio británico o el envío de “grandes cantidades de dinero” a Bruselas, entre otras cuestiones.

Por ello la líder conservadora ha asegurado que pedirá a los diputados del Parlamento británico que “consideren la importancia de respetar el resultado” del referéndum y apoyen el potencial pacto de salida con la UE, y se ha mostrado convencida de que los parlamentarios tendrán en cuenta la “protección de los empleos” tras el brexit así como las cuestiones relativas a la seguridad y unidad de Reino Unido.

Los diputados de la Cámara de los Comunes deberán dar su ‘visto bueno’ a cualquier acuerdo que el equipo de May alcance con Bruselas, y existe una gran incertidumbre sobre el resultado del voto debido a las divisiones que el brexit generó en su propio partido conservador así como en el principal grupo de la oposición, los laboristas.

Sobre la adaptación a la relación futura, May ha querido restar importancia a la idea de extender “unos meses” más allá de 2020 el periodo transitorio hacia la salida efectiva de Reino Unido de la Unión Europea, que en base a las negociaciones del acuerdo de retirada debía durar hasta diciembre de ese año, tras haberse mostrado un día antes “abierta” a considerar esta propuesta en su intervención en la cumbre de líderes de la UE.

La canciller alemana, Angela Merkel, admitió tras la reunión de líderes que “el tiempo apremia, pero todavía no tenemos soluciones en todos los frentes”, y dejó claro que la necesidad de encontrar una fórmula para evitar la vuelta de una ‘frontera dura’ en Irlanda tras el brexit es una cuestión “separada” de la relación futura entre la UE y Reino Unido.

Así, Merkel aseguró que los jefes de Estado y de gobierno de la UE están dispuestos a reunirse de nuevo con May “en cualquier momento” pero sólo “una vez que haya un progreso suficiente” para cerrar un acuerdo sobre los términos del divorcio, y advirtió de que en todo caso “cada uno debe prepararse para la opción de que no haya acuerdo. Cada uno lo está haciendo”.

Respecto a la situación en que quedan ahora las negociaciones, tras el parón por el acuerdo frustrado el pasado fin de semana y la ausencia de nuevas ofertas por parte de May, el presidente francés, Emmanuel Macron, quiso dejar claro que ahora le corresponde “a la primera ministra y a su equipo volver con una solución sobre la base de los compromisos políticos necesarios por parte de Reino Unido”.

Según el francés, la falta de avances ya no es consecuencia de divergencias técnicas. “Todos los escenarios técnicos se han visto y se han revisado. Es un tema de capacidad política británica para encontrar un acuerdo presentable. Esto es todo, no compete a la UE hacer concesiones para tratar un tema de política interna británica. No puedo ser más explicito”, explicó.