Lula renuncia a la carrera hacia la presidencia de Brasil

El expresidente abandona su candidatura al seguir en prisión cumpliendo una condena de doce años por recibir sobornos • El ultraderechista Bolsonaro suma más apoyos cada día

22
El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, en una imagen de archivo.
El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, en una imagen de archivo. / EFE
Publicidad

El expresidente brasileño, Lula da Silva, tira la toalla en su batalla legal por concurrir a las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 7 de octubre.

Por otro lado, el candidato ultraderechista del Partido Social Liberal de Brasil, Jair Bolsonaro, suma cada día más apoyos tras ser apuñalado en el abdomen el jueves pasado. Una encuesta de intención de voto publicada por Datafolha señala que el aspirante, que aún permanece hospitalizado en estado grave, tiene un 24 por ciento del respaldo, 2 puntos porcentuales más de los que tenía antes de ser atacado por Adélio Bispo de Oliveira.

Según el sondeo, el izquierdista Ciro Gomes se encuentra en segundo lugar con un 13 por ciento. En el caso de que se produjera una segunda vuelta, la encuesta señala que Bolsonaro empataría con Fernando Haddad, nombrado sucesor de Lula como candidato del Partido de los Trabajadores (PT).

A pesar de las apelaciones pendientes ante el Tribunal Supremo, Lula —encarcelado en la sede de la Policía Federal en la ciudad de Curitiba, donde permanece desde abril cumpliendo una condena de 12 años por recibir sobornos— ha decidido que es hora de pasarle el poder a Haddad en el plazo establecido por el tribunal y no correr el riesgo de que el tribunal electoral anule los votos del partido.

Lula fue presidente de Brasil entre 2003 y 2010 y sigue siendo el político más popular del país, pero no puede presentarse como candidato debido a una ley brasileña que prohíbe presentarse a los comicios si los aspirantes tienen condenas que se han confirmado en la apelación.

La estrategia del exmandatario ha sido mantener viva su candidatura el mayor tiempo posible y luego trabajar para trasladar su apoyo a Haddad, que es conocido en tan solo unas partes de Brasil.

Gomes, por su parte, ha aseverado que no rebajará las críticas contra Bolsonaro a pesar del apuñalamiento. Según Gomes, el ataque causó “heridas en su estómago, pero no han cambiado nada en su cabeza”.

Bolsonaro continúa ingresado en estado “grave” y será sometido a una nueva cirugía para retirarle la bolsa gástrica que le colocaron los médicos tras la primera intervención, según un nuevo parte médico. El candidato aseguró este domingo en Twitter que esperaba estar pronto al “cien por cien”, aunque lo cierto es que parece que su vuelta a la primera línea tendrá que esperar. Su familia ha puesto en duda que pueda volver a participar en actos antes del 7 de octubre, fecha de la primera vuelta de las elecciones presidenciales.

El apuñalamiento tuvo lugar en la localidad de Juiz de Fora y sufrió daños en varios órganos, con graves lesiones en los intestinos grueso y delgado. El hospital Albert Einstein de Sao Paulo confirmó que Bolsonaro no muestra señales de infección y recibe fisioterapia, tanto motora como respiratoria.