Los turcos dan un espaldarazo a Erdogan y su proceso islamizador

El ‘Sí’ se impone claramente en el referéndum sobre una reforma constitucional destinada a debilitar el Poder Judicial, último bastión de la élite laica heredera de Kemal Ataturk

0

Una amplia mayoría del 58 por ciento del electorado votó ayer a favor de las enmiendas constitucionales que se sometían a consideración en el referéndum convocado en Turquía

Las emisoras de noticias locales informaron pocas horas después del cierre de los colegios electorales de que solo un 42 por ciento de los aproximadamente 50 millones de ciudadanos con derecho a voto rechazaron las modificaciones de la Constitución propuestas por el gobernante partido AKP, principalmente destinadas a restar poder a los jueces, el último bastión de la élite laica que ha dominado el país durante décadas desde que Kemal Ataturk separase por completo religión y Estado en 1923 y cuya hegemonía se ve ahora amenazada por los nuevos vientos islamistas liderados por el actual presidente, Recep Tayyip Erdogan.

Más allá de la controversia generada por los políticos laicos, que alertan de los planes del jefe del Gobierno para volver a introducir el Islam en la vida oficial otomana, la jornada electoral se saldó sin incidentes relevantes, pese a la tensión generada por los intentos de boicotear las votaciones protagonizados por militantes kurdos. Fueron unas 150 las personas detenidas a lo largo del día por querer impedir que los votantes participaran en la consulta, en la que la ciudadanía tenía que aceptar o rechazar 26 enmiendas constitucionales propuestas por el AKP.

La participación en las provincias occidentales del país fue muy elevada, mientras que el llamamiento del partido kurdo BDP para reventar la votación surtió efecto en el sureste, una zona habitado mayoritariamente por kurdos.

Tras depositar su voto en un colegio de Estambul, Erdogan declaró que ayer fue un día histórico para Turquía, ya que con las enmiendas constitucionales «crecerán los estándares democráticos», algo que podría facilitar la ansiada entrada en la Unión Europea.

Curiosamente, en lo que supuso un incidente cargado de simbolismo, el líder opositor Kemal Kilicdaroglu, jefe del partido laico y kemalista CHP, que encabezó la campaña de rechazo a las enmiendas, ni siquiera pudo depositar su voto presumiblemente negativo al no haberse registrado en el censo electoral su reciente cambio de domicilio como es preceptivo.

El suceso luctuoso y también más pintoresco del día fue la muerte del presidente de una mesa electoral en el extremo este del país, puesto que el individuo perdió la vida como consecuencia del ataque de un oso cuando se encontraba de camino al colegio electoral cuya presidencia debía ejercer durante toda la jornada.