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El líder socialdemócrata alemán, Martin Schulz, declaró que tiene intención de abordar las negociaciones para una coalición de Gobierno con la canciller, Angela Merkel, desde una actitud “constructiva” y sin marcar “líneas rojas”, según hizo saber en un comunicado con motivo de la apertura ayer de la primera ronda de conversaciones, que se prolongará durante nada menos que cinco días.

La reunión tiene lugar en un momento crucial en la política alemana, tras el fracaso de las primeras negociaciones entre la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller, los verdes y los liberaldemócratas, que le ha obligado a un segundo intento con su socio en el anterior gobierno.

Los socialdemócratas de Schulz, el SPD, optaron en un primer momento en convertirse en primera fuerza opositora tras los resultados de los comicios de finales del año pasado pero han acabado abriendo la puerta a negociaciones para repetir la “gran coalición” de la última legislatura con el partido de Merkel y con el “partido hermano” de este último, la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU), que lidera Horst Seehofer.

Trabajo por hacer

Merkel reconoció por su parte que todavía “queda mucho trabajo por hacer” en estas nuevas negociaciones pero se mostró convencida de que es posible “formar una coalición”. “Me siento optimista”, aseveró la mandataria ante los medios.

La ruptura en noviembre de las negociaciones entre conservadores, liberales y ecologistas ha puesto fin a casi 70 años de tradición de pacto y consensos en la formación del gobierno alemán que ha generado un terremoto político en parte provocado por la irrupción de la ultraderecha con la formación Alternativa para Alemania (AfD).

La idea de una gran coalición no despierta entusiasmo entre la población alemana, dado que es considerada como una medida de emergencia. Según una encuesta de la cadena ARD, solo un 45 por ciento de los alemanes se encuentra a favor, mientras que más de la mitad, un 52 por ciento, se ha mostrado escéptico respecto a esta fórmula de gobierno.

La CDU y el SPD han acordado no filtrar información sobre las negociaciones, con el objetivo de facilitar el diálogo, según ha informado este jueves la revista alemana ‘Der Spiegel’.
Merkel, Seehofer y Schulz, respectivamente, acordaron mantener en secreto las discusiones de la mesa de negociaciones.