Las incógnitas de la tragedia

La Policía intenta esclarecer si el hermano del presunto autor, de 27 años y salafista radical, pudo manipular a Mohamed Merah para que cometiese los crímenes.

0

Todo el mundo se pregunta cómo pudo ocurrir la tragedia de Tolouse en la que un siniestro motorista la emprendió a tiros a las puertas de un colegio judío dejando un balance de cuatro fallecidos y un adolescente herido, puesto que se conocían los antecedentes del presunto asesino, Mohamed Merah, ya que hacía unos días, había matado a tres militares galos de origen magrebí. Por si no fuese poco, contaba con varias denuncias por haber intentado reclutar a un menor para que fuera un muyahidin y por agresividad, y había permanecido en la lista de personas que no podían tomar un vuelo en EEUU. Con todo, el horror sacudió al país vecino con una cadena de muertes que finalizaron el pasado jueves, cuando la Policía gala abatió al criminal, que recibió 20 disparos de bala, dos de ellos le provocaron sendas heridas mortales en la cabeza y en el abdomen.

Por su parte y ante estas dudas, Bernard Squarcini, director central del servicio de inteligencia interior, explicó que su departamento no pudo actuar con mayor rapidez para evitar los asesinatos. «Han muerto varias personas de una manera cruel, y nos preguntamos si podríamos haber actuado de otra forma. Pero cuando el asesino de la moto había matado ya a tres soldados e iba a asesinar a un profesor y a tres niños, era imposible decir: Es Merah, hay que atraparlo», aseguró Squarcini.

Orgullo familiar

Ante las últimas noticias, Abdelkader Merah, hermano mayor del criminal, declaró a los agentes que le siguen por posible complicidad que se siente «orgulloso» de su hermano. Así, aseguró que no lamenta nada de lo que ha hecho su hermano y que aprueba sus acciones.

A pesar de sus palabras, Abdelkader Merah negó que conociera a priori los planes asesinos que perpetró el asesino de la moto.

Pero no solo cuenta con apoyos familiares. Así, una profesora de inglés de un liceo de la ciudad de Rouen, en el norte de Francia, pidió a sus alumnos que guardasen un minuto de silencio en recuerdo del presunto asesino.

Por su parte, la Subdivisión Antiterrorista francesa está intentando esclarecer si Abdelkader, de 27 años y salafista radical, pudo manipular a su hermano para que cometiese los crímenes.