La UE planea imponer controles de capital a Grecia si abandona el euro

Aunque nadie espera su retirada de la moneda única, la inestabilidad política helena ha empujado a los titulares de Finanzas comunitarios a preparar un plan de contingencia.

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La posibilidad de que las elecciones de este próximo domingo en Grecia puedan aupar al Gobierno a un Ejecutivo contrario al plan de rescate europeo y, en el peor de los escenarios, Atenas abandone la moneda única, está presionando a los países de la UE, que ya están estudiando medidas de castigo si se produce esta última circunstancia. Así, los ministros de Economía y Finanzas comunitarios ya sopesan limitar la cantidad de dinero que puede sacarse de los cajeros, introducir controles de capital y reinstaurar las fronteras en el país heleno si, finalmente, se alcanza esa situación extrema.

Estas ideas forman parte de una serie de planes de contingencia que se han discutido en los últimos días con el objetivo de estar listos para cualquier eventualidad. Pero no implican que nadie espere que este escenario vaya a ocurrir, ya que, de hecho, en el seno de los Veintisiete nadie espera que Grecia deje el eurogrupo.

El titular de Finanzas belga, Steve Vanackere, aseguró a finales de mayo que era una responsabilidad básica de los países de la zona euro prepararse ante los problemas. Estas discusiones se sitúan en esa línea.

Pero el aumento de la incertidumbre política en el Estado heleno tras las elecciones del 6 de mayo, que no permitieron formar Gobierno, y ante los segundos comicios del 17 de junio, han llevado a acelerar la preparación de estos planes de contingencia.

Las discusiones se han producido en teleconferencias durante las últimas seis semanas, ya que ha aumentado la preocupación de que la coalición de izquierdas Syriza gane las elecciones, rechace las condiciones impuestas por la UE y el Fondo Monetario Internacional a cambio del rescate y se acerque así a un abandono de la eurozona.

No se ha adoptado ninguna decisión, pero los miembros del grupo de trabajo del Eurogrupo, donde se reúnen viceministros de Economía y responsables del Tesoro, han sopesado en detalle las diferentes opciones.

Además de limitar las retiradas de efectivo y de imponer controles de capital, los responsables de la eurozona han discutido la posibilidad de suspender el acuerdo de Schengen de libre circulación de personas. «Se están realizando planes de contingencia para un escenario en el que Grecia se marcha», aseguró ayer una fuente comunitaria. «No son discusiones políticas, sino entre expertos en finanzas que deben prepararse para cualquier escenario», agregó.

Por otro lado, el portavoz del partido ultraderechista Amanecer Dorado, Ilias Kasidiaris, que la semana pasada abofeteó a una diputada griega y tiró agua a otra durante un debate televisivo, presentó ayer una demanda contra las víctimas porque le provocaron «a actuar como lo hizo». Asimismo, demandó al propio canal que emitió la trifulca.

El representante neonazi lanzó primero un vaso con agua a Rena Dourou, miembro de Syriza, y después golpeó a Liana Kanelli, una veterana líder comunista.

Tras lo ocurrido en el plató, la Fiscalía griega emitió una orden de arresto contra él, pero la Policía no consiguió detenerlo en las 48 horas establecidas por la Justicia helena para que pueda ser sometido a un juicio rápido.