La Policía gala acorrala al ‘asesino de la moto’, un islamista radical

El terrorista es Mohamed Merah, de 24 años, que planeaba matar ayer mismo a dos agentes y un militar

0

Diez días después de su primer ataque, la Policía identificó ayer al presunto autor de los asesinatos de tres militares y cuatro judíos en Francia. Se trata de Mohamed Merah, un islamista radical de 24 años que planeaba más crímenes y que, al cierre de esta edición, permanecía encerrado en su domicilio de Toulouse, donde se había desplegado un amplio dispositivo de seguridad desde primera hora de la mañana.

El joven, tolosano de origen argelino, tenía previsto «pasar de nuevo a la acción» ayer mismo, abatiendo inicialmente a otro soldado. Pero no solo eso. También tenía en mente asesinar a otros dos agentes de Policía, según señaló una fuente de la investigación. Un proyecto que se vio truncado cuando las Fuerzas de Seguridad galas iniciaron su cerco.

Hacia las tres de la mañana, una unidad de élite francesa, RAID, lanzó una redada en una zona residencial de Toulouse para detener a varios sospechosos en relación al ataque perpetrado el pasado lunes por un hombre armado en el colegio judío Ozar Hatorah, que se saldó con la muerte de un profesor y tres alumnos. Después de cuatro horas de operativo, en el que resultaron heridos dos agentes (ninguno de gravedad), las Fuerzas de Seguridad dieron con un sospechoso que está atrincherado desde entonces, pese a que los uniformados efectuaron «varios intentos» de entrada en el inmueble. Todos ellos frueron frustrados por Merat, que respondió con disparos a los avances y que, en todo momento, mantuvo el contacto, no solo con los policías, a los que indicó que había actuado «solo» en todos sus ataques, sino también con los medios de comunicación.

De hecho, el sospechoso llamó a la cadena de televisión France 24 dos horas antes de que la RAID cercase su casa. El fin era confesar que está detrás de los asesinatos de Toulouse y de Montauban. Así, se definió como un muyahidin y reivindicó su afiliación a Al Qaeda, al tiempo que aseguró que quiere «vengarse por los niños palestinos y las intervenciones en el extranjero del Ejército de Francia y protestar por la decisión del Gobierno de prohibir el velo islámico». Además, desveló que las víctimas habían sido «elegidas al azar», si bien agregó que los ataques formaban parte «de una campaña mayor» que podría extenderse a Lyon, Marsella y París.

Merah, condenado en unas 15 ocasiones por el tribunal de menores de Toulouse, presenta «un perfil de autorradicalización salafista atípica», apuntó el fiscal de París, François Molins. Pese a su ideología radical, su objetivo no es convertirse en mártir, puesto que «prefiere asesinar, pero seguir con vida».

Al tiempo que proseguía la redada contra el joven, también avanzaban las pesquisas sobre su familia. La madre del sospechoso, su hermano y la pareja de este último están bajo custodia policial. De hecho, la detención del hermano fue clave y ahora las autoridades investigan los lazos de éste, identificado con el nombre de Abdelkader, con las redes islámicas radicales. Las primeras averiguaciones han permitido vincularle con transferencias de dinero a yihadistas iraquíes y, además, la Policía encontró explosivos en su coche.

Por otro lado, Christian Etelin, abogado que defendió en varios procesos por hurto al presunto asesino, aseguró que Merah era «educado y cortés» cuando le conoció y que «hace dos años» se enteró de que se «radicalizó» y se marchó a Afganistán.

El letrado explicó que nunca hubiera pronosticado que tendría un comportamiento «radical» ni «la dureza y el terror absoluto», algo que también descartó sus vecinos.