La Policía amuralla Londres

Los disturbios, que se extienden a seis ciudades más, se cobran la primera víctima mortal y unos 560 detenidos

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Los disturbios en Reino Unido han tomado proporciones sin precedentes con al menos 525 detenciones por incendios, saqueos y destrozos. Así, Scotland Yard (Policía Metropolitana) triplicó ayer su presencia en las calles de Londres con el despliegue de 16.000 agentes y el uso de vehículos blindados contra la actual ola de violencia, aunque de momento el Gobierno no prevé medidas más expeditivas como recurrir al Ejército.

Ante la perspectiva de una cuarta noche de altercados, propagados a otras seis ciudades inglesas (Liverpool, Manchester, Nottingham, Leeds, Bristol y Birmingham), el primer ministro británico, David Cameron, aseguró que desde el Ejecutivo se hará todo lo posible para restaurar el orden, y convocó para hoy una segunda reunión del Gabinete de crisis.

Esta oleada de desórdenes, que ayer se cobró su primera víctima mortal, ha llevado consigo tres infernales días, en los que las Fuerzas de Seguridad han realizado más de 560 detenciones, de las cuales 105 están imputadas. Si a esto le unimos que los primeros análisis realizados por la Comisión Independiente de Quejas de la Policía determinaron que el joven Mark Duggan, cuya muerte desató los disturbios en Inglaterra, no disparó a los agentes, el nivel de alerta en las calles de Reino Unido sube al máximo nivel. Por este motivo, Scotland Yard recordó que todos los implicados en este incidente fueron apartados temporalmente de su trabajo, y apeló a la «calma» para evitar una nueva escalada de agresiones, después de calificar la noche del lunes, en las que el operativo alcanzó los 6.000 efectivos, como la peor que se recuerda en cuanto a extensión y magnitud de los altercados.

En esos enfrentamientos, unos 111 efectivos y 24 civiles resultaron heridos, uno de los cuales, de 26 años, falleció por un impacto de bala, mientras que 310 personas fueron arrestadas.

En los próximos días, Scotland Yard, que lamentó los «niveles alarmantes de violencia», planea investigar todas las pruebas, incluidas las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en las calles, para llevar ante la Justicia a los responsables. Los disturbios provocaron una avalancha de llamadas al 999, el teléfono de emergencias, y al servicio de Bomberos, que atendieron casi a un «400 por ciento» más de personas de lo habitual. El calendario deportivo también se resintió por la crisis pues la federación de fútbol inglesa (FA) decidió cancelar el amistoso internacional que su selección iba a disputar hoy contra Holanda en Wembley, para el que se habían vendido 70.000 entradas.

La virulencia de los altercados ha ido escalando en los últimos días desde que la violencia se desató el pasado sábado en el barrio norteño de Tottenham con la muerte a disparos de la Policía de Mark Duggan. Esa primera manifestación dio paso a altercados en los que grupos de personas quemaron vehículos, edificios y saquearon comercios, que en días posteriores se propagaron a otros barrios conflictivos de Londres e incluso a otras ciudades.

Así, en Birmingham, la Policía detuvo a 138 de personas después de que grupos de jóvenes arrasaran la zona comercial, destrozaran escaparates, saquearan tiendas y prendiesen fuego a una comisaría.

Los agentes también recibieron denuncias de destrozos en vehículos en Manchester, mientras que en Liverpool unas 200 personas con pasamontañas provocaron altercados. Otro de los puntos de conflicto fue Bristol (sur), con brotes de violencia en los que participaron alrededor de 150 individuos y el condado de Nottinghamshire (centro) informó del ataque sufrido en una comisaría y la quema de contenedores. En el condado de Kent, 10 personas fueron apresadas en Medway por su implicación en episodios de vandalismo.