La OTAN no entrenará a policías afganos hasta que se investiguen los ataques

La Alianza Atlántica sospecha que algunos agentes pueden estar relacionados con los últimos atentados contra soldados extranjeros

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La OTAN suspendió ayer, de forma provisional, su programa de entrenamiento de policías locales afganos, tras los últimos ataques contra soldados extranjeros perpetrados por uniformados. La medida no afecta al entrenamiento del personal del Ejército ni a los agentes nacionales.

De esta forma, «se da carpetazo al programa de adiestramiento de cerca de 1.000 reclutas de la Policía local», según apuntó el responsable de las fuerzas estadounidenses Thomas Collins.

Por su parte, James Graybeal, portavoz de la Fuerza Internacional para la Asistencia en Afganistán (ISAF) señaló: «Hemos suspendido los reclutamientos hasta que los soldados sean investigados por su relación con los insurgentes».

«Nos preocupan los ataques de militares y estamos investigando a las tropas afganas», añadió, «se trata de un intento de la ISAF y los socios nacionales de reducir el número de amenazas internas».

La medida llega después de que varios ataques perpetrados desde principios de año por personal de seguridad de Afganistán contra los soldados extranjeros, dejasen más de 50 fallecidos.

Además, se teme que la insurgencia talibán se haya infiltrado en el programa de reclutamiento, como aseveró el líder Mohamed Omar hace algunas semanas, y puedan atentar contra las tropas internacionales.

A ello hay que sumar que la violencia persiste en las calles del país, ya que milicianos partidarios del Gobierno causaron ayer la muerte a 11 civiles y dejaron heridos a otros nueve en un pueblo del norte del país. Según apuntó el gobernador de Kunduz, Mohammad Anwar Jegdalek, «la milicia de los arbakis atacó a los civiles y abrió fuego contra ellos como venganza por la muerte, allí, de un compañero a manos de los talibán».

Mientras, ayer se supo que las tropas españolas serán las únicas en apoyar a las Fuerzas de Seguridad afganas en la provincia de Badghis en su lucha contra la insurgencia y en el intento de llevar la seguridad al país. El desafío se debe a que Italia acaba de concluir su repliegue en el territorio.

La salida italiana servirá como ensayo para la que protagonizarán los propios soldados patrios próximamente, una vez entreguen la responsabilidad de la zona al Ejército y la Policía del país.