La Justicia gala condena a Chirac

Imponen una pena de dos años de cárcel al expresidente por tres delitos de corrupción cometidos cuando era alcalde de París.

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Jacques Chirac, de 79 años, se convirtió ayer en el primer expresidente de Francia condenado por la Justicia, después de que el Tribunal Correccional de París le sentenciara a dos años de cárcel, que no cumplirá, por los cargos de malversación de fondos, abuso de confianza y prevaricación.

El dirigente, jefe del Estado galo entre 1995 y 2007, fue sancionado por un caso, que se remonta a principios de los años noventa, sobre 19 de los 28 empleos ficticios que se crearon con intereses electorales en el Ayuntamiento de la capital, del que era alcalde.

El Tribunal, que dictó sentencia casi tres meses después de que la Fiscalía solicitase la absolución del mandatario y de los otros nueve imputados, consideró que las personas que ocupaban esos empleos remunerados con dinero público trabajaban, en realidad, para el partido de Chirac.

El político no compareció ante los magistrados en septiembre al acreditar problemas neurológicos «severos» e «irreversibles», pero, a través de sus abogados, declaró que no había cometido «ninguna falta, ni penal ni moral».

Sin embargo, el Tribunal estimó que «el expresidente violó el deber de la honestidad que pesa sobre los responsables de la gestión de fondos o bienes públicos a su cargo, contra el interés general de los parisinos», malversando 1,4 millones de euros.

El dirigente aseveró ayer que no apelará la sentencia, pese a que la considera «injusta», porque no se siente con fuerzas para afrontar un nuevo proceso judicial. Además de Chirac, otras siete personas fueron condenadas en el mismo proceso, entre ellos Jean de Gaulle, nieto del general De Gaulle, y el exsecretario general del sindicato Fuerza Obrera Marc Blondel, mientras que el resto de los implicados fueron absueltos.

El mandatario se enfrentaba a una pena máxima de 10 años de cárcel y a una multa de 150.000 euros. Sin embargo, el Tribunal tuvo en cuenta «la antigüedad de los hechos», la «ausencia de enriquecimiento personal» y la «indemnización a la Alcaldía de París por parte de la UMP y de Jacques Chirac», así como «la edad y el estado de salud del expresidente» y sus «eminentes responsabilidades» como Jefe del Estado.

Las reacciones ante la sentencia no se hicieron esperar y, así, el actual presidente galo, Nicolas Sarkozy, aseguró que el dirigente «conservará toda la estima de los franceses», ganada gracias «a su compromiso al servicio del país».

Su rival en las elecciones presidenciales del año próximo, el socialista François Hollande, también destacó el lado humano de Chirac, al tiempo que mostró su satisfacción por la actuación judicial que impide que «se instale el sentimiento de impunidad» y lamentó que haya llegado tan tarde.

Por su parte, la exmagistrada Eva Joly y candidata ecologista a los comicios presidenciales lamentó en un comunicado el retraso de la sentencia tras un «verdadero maratón judicial que ha impedido que aumente la confianza del pueblo en la democracia».