La CIA contrató mercenarios para capturar a miembros de Al Qaeda

Antiguos empleados de la compañía de seguridad norteamericana Blackwater afirman que participaron en operaciones de secuestro durante su estancia en Iraq y Afganistán

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Mientras los ciudadanos iraquíes viven sumidos en la inseguridad y los atentados constantes, el diario norteamericano The New York Times publicó ayer una revelación que ha levantado la polémica sobre el papel de los agentes privados estadounidenses en los territorios en guerra. El rotativo asegura que contratistas de la empresa de seguridad Blackwater Worldwide participaron en algunas operaciones clandestinas con agentes de la CIA contra sospechosos de actos rebeldes en Iraq y Afganistán, así como en el transporte de detenidos.

Esas intervenciones «se produjeron por la noche, durante el momento más álgido de la insurgencia iraquí entre 2004 y 2006, con personal de Blackwater desempeñando un papel central», apunta el diario, que cita a ex empleados de la firma, así como a actuales agentes y otros que lo fueron de los Servicios de Inteligencia de Estados Unidos bajo condición de anonimato.

Los ex contratistas de esa compañía indicaron también que su participación en esas operaciones se convirtió en una «rutina», hasta el punto de que «se borró la supuesta línea que divide a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), los militares y Blackwater».

También informaron al Times de que, en vez de proporcionar seguridad para los agentes de la CIA, «el personal de la compañía fue algunas veces socio en misiones de captura o eliminación de militantes en Iraq y Afganistán».

Además, la misma fuente indicó que ex empleados de esa empresa ayudaron también en ocasiones a la CIA en sus polémicos vuelos para transportar detenidos en los años posteriores a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. «Las operaciones secretas muestran una relación mucho más profunda entre la agencia de espionaje y la contratista de la que representantes del Gobierno han reconocido», agrega.

La asociación entre Blackwater y la CIA resultó «enormemente beneficiosa» para la empresa de Carolina del Norte, y esa relación se estrechó después de que algunos de los más relevantes agentes de la agencia gubernamental se unieran a esa agencia, señala la publicación. «Había el sentimiento de que Blackwater era una extensión de la CIA», indicaron al diario varios ex trabajadores.

Un portavoz de esa agencia declinó comentar los lazos que existían entre la CIA y Blackwater, aunque sí apuntó que los Servicios de Inteligencia de EEUU emplean a contratistas como «refuerzo, tal como permite la legislación».

Otro representante de la firma de Carolina del Norte, Mark Corallo, indicó al diario que ésta nunca tuvo contratos para participar en operaciones clandestinas con la CIA o con los servicios de operaciones especiales de EEUU en Iraq o Afganistán.

El Times reveló que entrevistó a cinco ex contratistas de Blackwater y a cuatro agentes de la CIA que trabajan o lo hicieron para la agencia, y que lo hizo bajo la condición de anonimato. Aunque el periódico publicó que las fuentes «proporcionaron pocos detalles» sobre los objetivos de las operaciones en esos dos países, sí señalaron que las realizadas en Iraq se dirigieron contra miembros de la red terrorista Al Qaeda.

Para corroborar su testimonio, uno de los ex contratistas proporcionó al diario fotografías que él mismo tomó durante esas operaciones y que muestran a algunos detenidos y a hombres armados que identificó como empleados de Blackwater.