La Alianza se compromete a seguir en Afganistán hasta finales de 2014

Rajoy confirma la adhesión de España a la misión castrense en el Estado asiático y asegura que también colaborará en las decisiones que se establezcan después.

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El secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen, rechazó ayer una reducción «drástica» de las tropas internacionales de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad afgana (ISAF) bajo mando aliado a mediados de 2013, cuando las fuerzas del país asuman el liderazgo de todas las operaciones de combate en el territorio. «Veréis una reducción gradual durante este período de transición», explicó el danés al término de la sesión de los jefes de Estados y de Gobierno aliados de la cumbre de Chicago dedicada al futuro de Afganistán.

Rasmussen dejó claro que los 50 países que contribuyen con cerca de 130.000 militares a ISAF se han comprometido a completar el relevo «a finales de 2014» e insistió en que el objetivo de los aliados para que las fuerzas afganas asuman las operaciones de combate en todo el país a mediados de 2013 «siempre» formó parte de «la hoja de ruta» pactada con Kabul en la cumbre de 2010 en Lisboa.

El danés recordó que completar el relevo de manera «plena» en cualquier distrito tarda entre 12 y 18 meses y dejó claro que los aliados y sus socios permanecerán en un papel de apoyo y participarán en operaciones de combate hasta finales de 2014 «si es necesario».

Por su parte, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, confirmó que el país está comprometida con la misión que lleva la OTAN en Afganistán y aseguró que también quiere «seguir contribuyendo» con el cometido que se establezca después, con personas y con una «aportación ecónomica razonable».

El jefe del Ejecutivo subrayó que, durante la cumbre, la Alianza ha dejado patente que su «prioridad es que Afganistán «nunca vuelva a convertirse en santuario de grupos terroristas», con el convencimiento de que «nuestra seguridad se defiende tanto en nuestros países como lejos de nuestras fronteras».

Por otro lado, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, apremió a la Alianza Atlántica «a ampliar su membresía» en su próxima cumbre.

Macedonia es, de los aspirantes, el país más próximo a conseguir ingresar en la Alianza. Su objetivo solo se ve obstaculizado por una disputa con Grecia sobre el nombre del país. Georgia también ha logrado avances en el proceso, aunque aún se le exige que resuelva diferencias con su vecina Rusia.

Bosnia y Montenegro, entretanto, están en el proceso de implementar las reformas que exige la organización Atlántica.