La bandera del Reino Unido y la de la Unión Europea ondean en un edificio de la capital londinense.
La bandera del Reino Unido y la de la Unión Europea ondean en un edificio de la capital londinense. / EFE
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Representantes de los gobiernos de la Unión Europea, sin Reino Unido, mantendrán encuentros en los próximos días y semanas en los que debatirán la posibilidad de celebrar una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de gobierno en noviembre, centrada exclusivamente en la salida de este país de la UE y en la cual se cerraría el acuerdo de salida para permitir que el brexit tenga lugar en la fecha prevista, el 30 de marzo de 2019.

Así, fuentes comunitarias apuntan a que tanto en la reunión esta semana de embajadores de los países miembros ante la UE como en el encuentro de ministros de Exteriores del próximo martes en Bruselas es previsible que se aborde esta cuestión, si bien la fecha exacta de la cumbre no está decidida ya que esa es una tarea que corresponde al presidente del Consejo, Donald Tusk, si finalmente los gobiernos ven la necesidad de convocarla.

La cumbre informal de líderes de la UE que tendrá lugar en Salzburgo (Austria) los días 19 y 20 de septiembre, y cuyos temas centrales serán la gestión de la migración y las negociaciones del brexit, estarán presididas por Tusk y en ese contexto el polaco podría anunciar la fecha concreta para la cumbre extraordinaria de noviembre, según informa Reuters.

No obstante, no se prevé que los líderes tomen ninguna decisión de manera formal en esta reunión al tratarse de una cumbre informal organizada por la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, que actualmente recae en Austria, sino que debatan un calendario para la fase final de las negociaciones con Reino Unido sobre la salida de éste del club comunitario.

En ese sentido, el negociador jefe de la UE para el brexit, Michel Barnier, aseguró ayer en un evento en Eslovenia que el divorcio con Londres podría ser acordado “en seis u ocho semanas” si los negociadores son realistas en sus demandas, si bien en una rueda de prensa reciente en Bruselas apuntó a la posibilidad de que el acuerdo no sea posible hasta noviembre.

La falta de avances sustanciales en las negociaciones, principalmente por el desacuerdo entorno al ‘plan de emergencia’ para evitar una ‘frontera dura’ en la isla de Irlanda tras el brexit, hace prever que el acuerdo de salida con Londres no podrá cerrarse en la cumbre formal de líderes de los días 18 y 19 de octubre en Bruselas, como se pretendía en un principio.

Ratificación

Cualquier acuerdo de salida entre Bruselas y Londres deberá ser ratificado tanto por el Parlamento Europeo como por el británico, lo que da poco margen para alargar los plazos que permitan a Reino Unido salir del club comunitario en la fecha prevista, el 30 de marzo de 2019. Por otro lado, el Partido Conservador de la primera ministra británica, Theresa May, se enfrenta a una “división catastrófica” si esta persiste en su conocido como ‘plan de Chequers’ para el brexit y 80 o más de sus parlamentarios están dispuestos a votar en contra de las propuestas, alertó ayer Steve Baker, antiguo secretario de Estado para el brexit.

La advertencia se produce un día después de que el exministro de Exteriores Boris Johnson denunciara que el plan de la primera ministra para el brexit ha envuelto a la Constitución británica en un “chaleco explosivo”, cuyo “detonador” está en manos de la Unión Europea.

Baker, que dimitió precisamente por las propuestas de May para el brexit, señaló a Press Association que no defiende un cambio de líder pero advirtió de que May se enfrenta a un problema enorme en la conferencia del partido que se celebrará entre el 30 de septiembre y el 3 de octubre. “Si salimos de la conferencia con ella esperando sacar adelante Chequers con el respaldo de los votos laboristas, creo que los negociadores de la UE probablemente entenderán que si se hace eso, el partido ‘tory’ sufrirá una división catastrófica que hasta ahora hemos conseguido evitar”, previno Baker ante los medios de comunicación.