Imagen de archivo de la Eurocámara en una una sesión ordinaria en el Parlamento Europeo.
Imagen de archivo de la Eurocámara en una una sesión ordinaria en el Parlamento Europeo. / EFE
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La Comisión de Asuntos Exteriores de la Eurocámara ha aprobado (por 40 votos a favor frente a 15 en contra) el programa de ayudas de la UE a la industria de defensa para incentivar el desarrollo conjunto de capacidades, aunque la comisión competente, la de Industria, Investigación y Energía, no votará la propuesta hasta finales del mes de febrero.
El denominado Programa de Desarrollo Industrial Europeo, dotado de 500 millones de euros para 2019 y 2020, es uno de los dos pilares (junto con el programa de ayudas a la investigación) del Fondo Europeo de Defensa, lanzado en 2017 para incentivar los proyectos de colaboración entre países en investigación, desarrollo y adquisición en defensa.
El Ejecutivo comunitario propuso destinar 500 millones en 2019 y 2020 para cofinanciar prototipos industriales a través del Fondo Europeo de Defensa y 1.000 millones al año a partir de 2021, así como otros 90 millones para investigación en los próximos tres años y 500 millones anuales a partir de 2021.

Los eurodiputados tumbaron una enmienda abanderada por eurodiputados de la Izquierda Unitaria Europea, entre ellos, los integrantes de Podemos Miguel Urbán y de IU Paloma López, para rechazar el programa de ayudas a la industria porque, según el Tratado de la UE, “cualquier gasto derivado de acciones que tienen implicaciones militares o de defensa no deben imputarse al presupuesto de la Unión” y no se puede aplicar el artículo 173 del Tratado como base legal de la propuesta.

El programa de ayudas industrial podrá contribuir a cofinanciar la fase de desarrollo de equipos militares (prototipos industriales) pero no la adquisición de armas como tal, que correrá a cargo de los Gobiernos.

Los eurodiputados reclamaron además excluir el apoyo a proyectos relacionados con las armas de destrucción masiva, armas plenamente autónomas de ataque sin control humano, así como armas ligeras y pequeñas producidas sobre todo para la exportación.
En todo caso, confían en que el nuevo programa de ayudas contribuya al desarrollo de capacidades modernas militares necesarias, a reducir la fragmentación en el mercado de defensa, a una mayor cooperación entre los países de la UE y a la autonomía estratégica de la Unión.

Unificación

En el texto aprobado, los eurodiputados piden que la unificación de requisitos técnicos, el desarrollo de tecnologías críticas o revolucionarias y la reducción del coste para la industria de defensa figuren entre los criterios a la hora de seleccionar los proyectos que optarán al programa de ayudas y los proyectos además deberán desarrollarlos consorcios de al menos tres compañías establecidas en al menos tres Estados miembro.

Los eurodiputados piden elevar al 30% la cofinanciación de prototipos frente al 20% propuesto por la Comisión y dejar la puerta abierta a cubrir plenamente los costes de proyectos para probar o certificar equipos de defensa o estudios de viabilidad.

También respaldan que los proyectos desarrollados en el marco de la Cooperación Permanente Estructurada en Defensa reciban un 10% adicional y otro 10% sujeto a condiciones si se implica a pequeñas y medianas empresas del sector en los mismos.
Además, defienden que las ayudas sólo beneficien a compañías y subcontratistas establecidos en la UE y controlados por Gobiernos o nacionales de la Unión y que la infraestructura y equipos utilizados por los beneficiarios no estén ubicados fuera del territorio de la Unión, aunque aceptan una derogación en caso de que no existan alternativas.