Juncker seguirá investigando los acuerdos fiscales de Luxemburgo

El presidente de la Comisión era primer ministro del país al firmarse los pactos con empresas

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El nuevo presidente de la Comisión, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, está “sereno” tras las revelaciones de los acuerdos fiscales ventajosos que su país alcanzó con centenares de multinacionales y dejará manos libres a la comisaria de Competencia, Margarethe Vestager, para proseguir y ampliar la investigación que abrió su antecesor, Joaquín Almunia, por posibles ayudas públicas ilegales, según su portavoz, Margaritis Schinas.

Juncker fue precisamente primer ministro de Luxemburgo durante casi 20 años, entre 1995 y 2013, periodo durante el cual se concluyeron estos acuerdos con alrededor de 340 empresas, entre las que se encuentran Amazon, Fiat, Pepsi o Ikea. Los pactos permitían a estas compañías desviar la mayoría de sus beneficios a Luxemburgo, donde pagaban muy pocos impuestos y eludían ser gravados en otros países.

“Es una cuestión que tiene que ver con el esfuerzo de los Estados miembros por estimular su economía, hacen estas cosas y continuarán haciéndolas”, dijo el portavoz de Juncker. A su juicio, el caso de Luxemburgo no es excepcional y para justificarlo citó otras investigaciones abiertas contra Irlanda (por su acuerdo con Apple) y Países Bajos (en el caso Starbucks).

La tarea de la Comisión, resaltó, es “garantizar que todos estos régimenes se investiguen, sean controlados y cumplan las reglas del Tratado”. En el caso de Luxemburgo, el Ejecutivo comunitario “ya está actuando” y “continuará actuando en los próximos cinco años con la comisaria Vestager para garantizar que la legislación sobre ayudas públicas se aplique correctamente”. Bruselas está analizando únicamente los acuerdos con Amazon y Fiat.

El propio Juncker, según recordó el portavoz, dijo que no interferirá en las investigaciones sobre Luxemburgo y dejará las manos libres a la comisaria de Competencia para que haga lo que considere oportuno y pida la investigación que necesite para “llegar hasta el final”. El presidente de la Comisión, resaltó, se comprometió además durante la campaña a luchar contra el fraude y la evasión fiscal.

No obstante, el portavoz eludió pronunciarse sobre las implicaciones políticas del caso y sobre la credibilidad que tiene Juncker para actuar ahora después de haber ideado estos acuerdos. De hecho, no quiso aclarar si el ex primer ministro participó de forma directa en su negociación o cuál era su grado de conocimiento de estos pactos y remitió buena parte de las cuestiones de la prensa al nuevo Gobierno del país.

“El señor Juncker está muy sereno. Si fuera un adolescente utilizaría el término ‘cool’, pero lo dejaré en sereno”, aseguró Schinas. Y dijo que la comisaria de Competencia está dispuesta a ir al Parlamento para dar explicaciones sobre los casos abiertos contra Luxemburgo y no ha descartado que el propio Juncker acuda si se le pide.

Por su parte, los grupos socialista y liberal en la Eurocámara, que apoyaron la elección de Jean-Claude Juncker como presidente de la Comisión, y el de Izquierda Unitaria (que votó en contra) le pidieron explicaciones por los acuerdos fiscales ventajosos que Luxemburgo concluyó cuando él era primer ministro con multinacionales como Pepsi, Ikea o Amazon.

Los socialistas y los liberales reclamaron además que el Ejecutivo comunitario comparezca ante el Parlamento para explicar si estos acuerdos son legales y dar cuenta de las medidas que piensa adoptar para combatir la evasión fiscal. Schinas se mostró dispuesto a que comparezca la comisaria de Competencia, Margarethe Vestager, y no descartó que lo haga Juncker.

“En tanto que la credibilidad de Jean-Claude Juncker está en juego, debe mostrar de qué lado está. ¿Está del lado de los ciudadanos europeos o de los evasores de impuestos?”, dijo el portavoz de los socialistas, Gianni Pitella. Juncker, añadió, “debe adoptar medidas urgentes y radicales para cerrar las lagunas fiscales”.