Publicidad

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha pedido a los países de la UE una mayor contribución al presupuesto plurianual de la UE a partir de 2021, por encima del 1% del PIB de la actualidad, de forma que pueda así financiar todas las políticas comunitarias incluso a pesar de la pérdida de “miles de millones de euros” en ingresos por la salida del Reino Unido del bloque comunitario.

“Necesitamos más del 1% si queremos continuar con las políticas de la UE y financiarlas adecuadamente”, ha expresado el jefe del Ejecutivo comunitario en un discurso con el que ha inaugurado una conferencia sobre el futuro Marco Financiero Plurianual (MFF, por sus siglas en inglés), que abarcará el periodo 2021-2027 y cuya primera propuesta por parte de Bruselas llegará en mayo de este año.

“El presupuesto europeo le cuesta al día al contribuyente europeo una taza de café y yo creo que Europa vale más que una taza de café al día”, insistió Juncker.

Tras el discurso inicial del luxemburgués intervino el comisario de Presupuesto y Recursos Humanos, Günther Oettinger, quien afirmó en las misma línea que la UE “no necesita un 2%” del PIB, sino “un poco más del 1%”, en referencia a la aportación actual de las capitales al presupuesto comunitario.

Salida de londres

Además, el comisario alemán aseguró que la pérdida de ingresos como consecuencia de la salida de Londres del bloque comunitario será de entre 12.000 y 13.000 millones de euros por cada año.

“No crean a aquellos que dicen que se puede dar la vuelta al Brexit, yo no lo creo. Nuestra hipótesis de trabajo es que nuestros amigos británicos se irán en marzo de 2019. Por lo tanto, entre ahora y entonces tenemos q trabajar para encontrar modos de reaccionar a la pérdida de una cifra significativa de miles de millones de euros”, recomendó Juncker.

En cualquier caso, el jefe del Ejecutivo comunitario ha pedido a los Veintiocho que se pongan primero de acuerdo en los “objetivos” de este marco financiero para después diseñar “los medios financieros que se pondrán a disposición de estas ambiciones políticas”.

Además, aprovechó para defender la necesidad de que los países y las instituciones europeas acuerden el próximo plan presupuestario plurianual antes de las nuevas elecciones europeas, que tendrán lugar en la primavera de 2019.

Negociación y debate

En este contexto, Juncker aseguró que en las negociaciones habrá “debate” sobre el futuro de la política de cohesión de la UE y la Política Agraria Común (PAC), que ha su juicio es necesario “simplificar y modernizar”, pero para las que no defiende “recortes drásticos”.

“La política de cohesión sigue siendo importante no solo para los países beneficiados sino también para el resto. Evidentemente es necesario modernizar, reducir parte o flexibilizar lo esencial, pero intentar resolver la cuestión presupuestaria para los próximos años reduciendo políticas de cohesión no es una política con la que me asocio”, expresó, para después añadir que piensa lo mismo con respecto a la PAC.

Por otro lado, el presidente de la Comisión Europea citó, entre los nuevos “desafíos” a los que se enfrenta la Unión Europea actualmente, la globalización con un contexto nuevo, la seguridad interna y externa, la transición ecológica, la migración y la nueva política de defensa, entre otras cuestiones de importancia.