El primer ministro británico, Boris Johnson, en el Parlamento del país. / EFE
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El primer ministro británico, Boris Johnson, se mantuvo ayer firme ante un posible brexit duro, sin acuerdo, pero dio “certeza absoluta” a los habitantes comunitarios que viven en el Reino Unido de que sus derechos estarán garantizados. El nuevo líder conservador y jefe del Gobierno, que asumió el miércoles el poder, compareció por primera vez ante el Parlamento para desglosar sus prioridades y comunicar que ha ordenado a sus ministros empezar a preparar al país ante una eventual retirada de la Unión Europea sin consenso.

Johnson anunció además que su Ejecutivo no designará a ningún candidato para ser titular en la Comisión Europea, pues quiere “liberar” a su personal para que se centre en su plan de dejar el bloque sin falta el 31 de octubre y en negociar futuros tratados comerciales con países terceros.

“No nominaremos a un comisario británico para la nueva Comisión que asume el 1 de diciembre, bajo ninguna circunstancia, si bien esto claramente no pretende impedir a la UE que designe una nueva comisión”, afirmó. Johnson, artífice de la victoria del brexit en el referéndum de 2016, reiteró que la salida de la UE en esa fecha es su principal cometido y expresó su aspiración de convertir al país en “el más grande del planeta” y en “el mejor lugar donde vivir”.

A pesar de su firmeza ante el brexit, el ‘premier’ confió en alcanzar una retirada negociada en el poco tiempo que queda para la desconexión y se comprometió con los ciudadanos comunitarios en el país.

“Quiero repetir de manera inequívoca nuestra garantía —de los derechos— de los 3,2 millones de nacionales de la UE que viven y trabajan entre nosotros. Agradezco vuestra contribución a nuestra sociedad y vuestra paciencia”, declaró el primer ministro.

Las negociaciones

A pesar de los preparativos para un brexit duro, Johnson explicó que está dispuesto a reunirse con la UE “cuando sea y donde sea” para negociar los próximos pasos y confió en que los contactos puedan desarrollarse “de buena fe” y con espíritu de “amistad”.

“Preferiría que nos marchásemos de la UE con un acuerdo, quisiera mucho eso, creo que es posible, incluso en esta etapa tardía. Voy a trabajar sin descanso para que eso suceda”, insistió Johnson en la última sesión parlamentaria antes del receso de verano.

Desde el otro lado de la cámara, el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, tildó a Johnson del “Trump del Reino Unido”, en alusión al presidente de Estados Unidos, y dijo que el país necesita “competencia” y no “fanfarronadas”.

Corbyn le pidió que someta a votación en un plebiscito cualquier pacto del brexit que negocie con Bruselas, en cuyo caso los laboristas respaldarían la permanencia en la UE.