Irlandeses celebrando el resultado del referendum a favor de la derogación de la ley antiabortista.
Irlandeses celebrando el resultado del referendum a favor de la derogación de la ley antiabortista. / EFE
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El referéndum para la derogación de la enmienda antiabortista de la Constitución de Irlanda ha deparado un 66,4 por ciento al ‘Sí’ (1.429.981 votos) y un 33,6 por ciento al ‘No’ (723.632 votos), según resultados oficiales definitivos.

En total se han contabilizado 2.159.655 votos, de los cuales han sido considerados nulos 6.042 y válidos otros 2.153.613, ha informado el portavoz de la comisión del referéndum, Barry Ryan.

El primer ministro irlandés, Leo Varadkar, destacó que tras el referéndum, Irlanda tendrá “una constitución moderna para un país moderno”. Varadkar destacó que el resultado, inesperadamente claro a favor del ‘Sí’, supone una “revolución silenciosa” y ha anunciado que la nueva ley de interrupción voluntaria del embarazo podría estar en vigor a finales de este mismo año. A los que votaron ‘No’, Varadkar les aseguró que Irlanda “es el mismo país que la semana pasada, solo que un poco más amable, un poco más tolerante y un poco más moral”.

El diario de referencia irlandés ‘The Irish times’ no dudó en calificar la victoria del ‘Sí’ como una “victoria aplastante más allá de cualquier expectativa”.

La televisión pública reveló ayer que, por partidos el sí ha sido también la opción más votada: 74,9 por ciento en el gobernante Fine Gael, 74,5% en el nacionalista Sinn Féin, 49,7% en el conservador Fiana Fáil y 80,3% en el Partido Laborista.

“Creo que la nueva ley irá lo más rápido posible”, destacó la ministra de Infancia y Juventud, Katherine Zappone, posiblemente para finales de año.

La líder del Sinn Féin, Mary Lou McDonald, destacó que la victoria del ‘Sí’ se basa en un movimiento popular y no en un movimiento de la política. “Esta es una nueva acción política. Es una situación en la que la gente estaba bien por delante de ciertos políticos. El pueblo ha marcado el ritmo”, argumentó.

Desde la campaña del ‘No’ reconocieron el resultado en su mayoría sin estridencias, pero otras voces rechazan darse por vencidas y consideran que esta reforma puede ser reversible. “Cuando el primero de los miles de bebés no nacidos sea asesinado en clínicas y hospitales irlandeses debido a que se les ha despojado de sus Derechos Humanos, todos los que habéis votado ‘No’ sabréis al menos que habéis luchado para intentar salvar a esos pequeños”, argumentó el activista del ‘No’ Declan Ganley.

Otros argumentan que este es un ‘Sí’ a poder elegir, no un ‘Sí’ al aborto, por lo que instaron a los políticos a que la nueva ley de aborto sea lo más restrictiva posible.
El Gobierno irlandés propuso una ley de plazos con interrupción libre hasta la semana doce y por riesgo físico o mental para la mujer o riesgo para el feto antes del parto o poco después del mismo.

Sin embargo, primero era necesario derogar en referéndum la Octava Enmienda de la Constitución, que consagra el derecho a la vida del no nacido. Actualmente Irlanda tiene una de las leyes más restrictivas del mundo sobre el aborto debido a la influencia del catolicismo.