El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman (d), recibe a Salah bin Jamal Khashoggi.
El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman (d), recibe a Salah bin Jamal Khashoggi. / efe
Publicidad

El hijo mayor del periodista saudí Jamal Khashoggi abandonó Arabia Saudí, informaron ayer dos fuentes próximas a la familia del asesinado reportero. Salah Khashoggi, quien según una de las fuentes tiene también la nacionalidad estadounidense y pesaba sobre él una prohibición de viaje, se marchó este miércoles del país. Las fuentes no quisieron desvelar su destino final ni otros detalles de su salida del reino.

El hijo de Khashoggi fue recibido el martes por el rey Salmán y el príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, quienes le trasladaron sus condolencias por lo ocurrido a su padre, que fue asesinado en el consulado saudí en Estambul el pasado 2 de octubre.

El fiscal general de Arabia Saudí señaló ayer que su asesinato fue premeditado, según informó la agencia estatal de noticias SPA. “La Fiscalía recibió información de la parte turca” a través del grupo conjunto de investigación creado entre los dos países que “indica que los sospechosos en ese incidente llevaron a cabo su acto con una intención premeditada”, dijo SPA.

Investigación

Asimismo, precisó que la Fiscalía sigue con su investigación a los 18 sospechosos detenidos “a la luz de lo que se ha informado y los resultados de sus investigaciones para esclarecer los hechos y completar el curso de la justicia”.

Tras dos semanas negando los hechos, finalmente el pasado 19 de octubre Arabia Saudí reconoció que Khashoggi había muerto en el interior del consulado en una operación llevada a cabo por un grupo de 15 agentes cuyo cometido era inicialmente llevar de vuelta al periodista al reino. Según la explicación oficial, se produjo una pelea con Khashoggi, que comenzó a chillar pidiendo ayuda y fue asfixiado.

Por otro lado, el pleno de la Eurocámara reclamó a los gobiernos europeos imponer un embargo de armas a Arabia Saudí y de equipos susceptibles de ser utilizados para la represión interna y sanciones “específicas” contra los responsables del asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi en una resolución no vinculante aprobada por amplia mayoría ayer.

En el texto, los eurodiputados exigieron “una posición común” de los 28 para “imponer el embargo”.