El presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, durante la rueda de prensa en Bruselas.
El presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, durante la rueda de prensa en Bruselas. / Europa press
Publicidad

El presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, se preguntó ayer cómo será el “lugar especial en el infierno” que aguarda a quienes promovieron la salida de Reino Unido de la Unión Europea sin prever un plan que asegurara que el divorcio no fuera caótico. “Me he estado preguntando cómo será ese lugar especial en el infierno para aquellos que promovieron el brexit sin ni siquiera (tener) un esquema del plan para llevarlo a cabo de manera segura”, dijo Tusk para cerrar una declaración ante la prensa sin preguntas, tras reunirse con el primer ministro irlandés, Leo Varadkar.

Varadkar se encuentra en Bruselas para reunirse con Tusk y con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, un día antes de que los representantes de las instituciones europeas reciban también en la capital europea a la primera ministra británica, Theresa May.

Firmeza

La Unión Europea se mantiene firme en la defensa del plan de emergencia diseñado en el acuerdo de salida para proteger la frontera ‘blanda’ entre Irlanda e Irlanda del Norte, una salvaguarda que Dublín y el bloque comunitario ven “innegociable” y se niegan a limitar porque lo consideran imprescindible para proteger los Acuerdos de paz de Viernes Santo.

May, por su parte, recibió la semana pasada el encargo de la Cámara de los Comunes de convencer a la UE a 27 de la necesidad de reabrir la negociación del Tratado de Retirada para incluir cambios “legalmente vinculantes” sobre la salvaguarda irlandesa.

Así las cosas, Tusk quiso dejar claro que la posición de los 27 no ha variado respecto a lo acordado con el Gobierno británico durante los 18 meses que han durado las negociaciones del brexit, y subrayó que, aunque May venga a Bruselas, “la UE a 27 no está haciendo una nueva oferta”. De hecho, el presidente del Consejo pidió a la ‘premier’ que hoy presente una “sugerencia realista sobre cómo acabar con el punto muerto” en el que se encuentra el proceso de retirada “ordenada” desde que el Parlamento británico votó en contra.

Con todo, Tusk se mostró convencido de que “aún es posible” encontrar una “solución común” y se ha comprometido a hacer “todo lo posible” en esa dirección, aunque apeló a la responsabilidad de todos para tener las medidas de contingencia necesarias preparadas ante un “posible fiasco”.