Los novios, ya unidos en matrimonio, a la salida del templo
Los novios, ya unidos en matrimonio, a la salida del templo. / EFE
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El príncipe Enrique de Inglaterra y la exactriz estadounidense Meghan Markle contrajeron matrimonio ayer sábado en la capilla londinense de San Jorge en una ceremonia que concitó a decenas de miles de curiosos y en la que la pareja se mostró muy emocionada.

Además de convertirse en marido y mujer, Harry y Meghan se estrenaron como duques de Sussex, título concedido poco antes de la ceremonia por la reina Isabel II.

En la ceremonia oficiada por el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, los contrayentes pronunciaron sus votos ante la familia real británica y más de un centenar de asistentes, entre ellos celebridades como el actor George Clooney, su esposa y abogada Amal Clooney, el ex futbolista David Beckham o la presentadora de televisión Ophrah Winfrey, así como compañeros de trabajo de Markle en la serie ‘Suits’, que coprotagonizó.

Después de entrar a la capilla de San Jorge sin escolta, Meghan (con un largo vestido de blanco inmaculado diseñado por la británica Waight Keller) caminó hasta el centro de la capilla del siglo XV en el castillo de Windsor. Allí se encontró con el príncipe Carlos, heredero al trono, que la acompañó hasta su hijo Enrique.

Tras intercambiar votos de amor y cariño “hasta que la muerte nos separe”, Enrique, de 33 años y sexto en línea de sucesión al trono británico, colocó un anillo de oro galés en el dedo de Markle ante una congregación que incluía a la reina Isabel, la realeza y numerosas personalidades del espectáculo.

“En presencia de Dios, y ante esta congregación, Enrique y Meghan han dado su consentimiento y hecho sus votos matrimoniales el uno con el otro”, declaró el arzobispo de Canterbury, Justin Welby. “Han declarado su matrimonio al unir sus manos y al dar y recibir anillos. Por lo tanto, proclamo que son marido y mujer”.

La boda estuvo marcada también por un fervoroso sermón del obispo de Chicago, Michael Curry, “Hay poder en el amor. No lo subestiméis. Cualquiera que alguna vez se haya enamorado sabe a qué me refiero”, predicó Curry en un espectacular discurso con menciones al activista Martin Luther King y en el que mencionó al filósofo jesuita Pierre Teilhard de Chardin: “Si los seres humanos somos capaces de recoger la energía del amor, habremos descubierto el fuego por segunda vez en nuestra historia”. La capilla estaba adornada con rosas blancas, la flores favoritas de la difunta madre de Enrique, la princesa Diana.

El matrimonio incorpora a Markle, tres años mayor que Enrique y nacida en Los Ángeles, en una de las más importantes familias reales del mundo.

Modernidad

Si bien la ceremonia incorporó las tradiciones de una monarquía cuya historia se remonta a 1066, Markle trajo un halo de modernidad. Para empezar, no juró obedecer a su esposo y caminó durante cierto trecho hasta el altar sin acompañamiento mientras que a diferencia de otros miembros de la realeza masculina, el príncipe Enrique eligió ponerse en el dedo el anillo de boda.

Decenas de miles de curiosos y entusiastas monárquicos flanquearon el recorrido de la limusina Rolls-Royce en la que Markle llegó al castillo, ondeando banderas británicas y chillando mientras el vehículo pasaba con la novia y su madre.
En el exterior, una banda militar con uniformes escarlata y sombreros de piel de oso entretenía a miles de curiosos y entusiastas que se congregaron detrás de las vallas, bajo un cielo despejado y un sol resplandeciente.

Para la ceremonia se montó un importante despliegue de medidas de seguridad que incluye policía armada con rifles semiautomáticos patrullando las calles y agentes en los tejados.
Los controladores de tráfico aéreo del aeropuerto de Heathrow, uno de los más activos del mundo, dijeron que el espacio aéreo sobre Windsor estuvo cerrado durante 15 minutos antes de la ceremonia.

“Es un momento en el que todos podemos celebrar el renacimiento de la familia real”, dijo a Reuters Kenny McKinlay, de 60 años, que había venido de Escocia para la boda. “Es un momento en el que toda la nación puede unirse en lugar de dividirse. Es un día en que puedes estar orgulloso de ser británico”.

FuenteEuropa Press
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