Guaidó aterriza en Caracas pese al riesgo de ser detenido

El “presidente encargado” regresa a Venezuela tras su gira por países latinoamericanos para reforzar sus apoyos internacionales y es recibido por una multitud de simpatizantes

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El presidente del parlamento venezolano, Juan Guaidó, es recibido a la salida del aeropuerto de Caracas por multitud de simpatizantes.
El presidente del parlamento venezolano, Juan Guaidó, es recibido a la salida del aeropuerto de Caracas por multitud de simpatizantes. / efe
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El autoproclamado presidente de Venezuela, Juan Guaidó, llegó ayer al Aeropuerto Internacional de Maiquetía de Caracas y superó los controles de seguridad, por lo que no fue detenido, como inicialmente se temía.

El dirigente opositor fue recibido por una multitud de simpatizantes al grito de “¡Guaidó, Guaidó!”, que respondió con una amplia sonrisa. “Entramos a Venezuela como ciudadanos libres, que nadie nos diga lo contrario. Ya sintiendo mi sol de La Guaira, el brío del pueblo que nos esperó aquí”, destacó.

Guaidó había anunciado su regreso a Venezuela para ayer tras una gira por países latinoamericanos para reforzar los apoyos internacionales con los que cuenta. Sin embargo, sobre él pesaba una orden de no salida del país que incumplió, por lo que se temía una posible detención.

“Sabemos los riesgos a los cuales nos enfrentamos, eso nunca nos ha detenido, debe entender el régimen, debe entender la dictadura, debe tener muy claro, que ese no ha sido el mecanismo para detenerme”, afirmó Guaidó.

“Estamos más fuertes que nunca, seguimos en la calle, seguimos movilizados. Y aquí estamos con nuestra gente después de una exitosísima gira internacional de reconocimiento del planeta Tierra de la ayuda humanitaria necesaria para nuestra gente. Estamos aquí Venezuela, estamos fuertes”, añadió.

reproche al ejército

Nada más llegar a Maiquetía, Guaidó confirmó que se dirige a la concentración convocada en Las Mercedes, en el centro de Caracas, por los partidos de la oposición. Desde allí, Guaidó hizo un nuevo llamamiento a la sublevación al Ejército y reprochó a los militares que no hayan reaccionado ante la represión durante la jornada del 23 de febrero, cuando la oposición intentó introducir por la fuerza ayuda humanitaria de Estados Unidos y sus aliados.

“Otro llamado a las Fuerzas Armadas: no es suficiente jugar a brazos caídos. Ser cómplice por omisión es también delito de lesa humanidad. El presidente encargado les ordena detener a esos colectivos armados”, afirmó Guaidó durante una concentración de la oposición en el centro de Caracas en la que compareció ante un atril con el escudo nacional.

“¿Qué más van a esperar? Más de 700 militares están del lado de la Constitución”, aseguró en referencia a los miembros de las fuerzas de seguridad que desertaron a través de las fronteras de Colombia y Brasil. “Hay quien dice que son pocos. Son el 20 por ciento de los funcionarios del Táchira. Y sabemos que son el 80 por ciento del conjunto de las Fuerzas Armadas quienes apoyan a la oposición”, argumentó.

Guaidó subrayó que el 23 de febrero “el régimen utilizó su última línea de defensa: vimos a una pequeña parte de la policía y a colectivos armados, presos armados para masacrar a nuestros indígenas”. “Esto no tiene que ver con izquierda y derecha. Son simplemente unos asesinos”, apostilló.

En cualquier caso, reconoció que la intentona de introducir la ayuda humanitaria en el país no resultó como esperaban. “¿Fue un éxito del 23 febrero? Por supuesto que no. Buscaremos claro nuevas estrategias”, apuntó.

En ese sentido anunció que convoca para hoy en calidad de presidente encargado a todos los sindicatos de empleados públicos. “No podemos permitir que la burocracia siga secuestrada”, afirmó. Además, hoy realizará “un importante anuncio al país”.