Gadafi vuelve a desafiar al mundo mientras en París se edifica la paz

El Consejo Nacional de Transición se reúne con la comunidad internacional para solicitar su ayuda en la reconstrucción de una Libia que solo quiere «democracia y libertad».

1

Mientras delegaciones de 60 países y organizaciones internacionales se reunían ayer en París para expresar su apoyo al Consejo Nacional de Transición, el coronel Muamar Gadafi, instó ayer a sus partidarios a seguir luchando y no rendirse porque «el imperialismo y sus colaboradores» son «débiles» y no cuentan con los recursos que tiene el régimen. Asimismo, aseguró que las tribus de Sirte, su ciudad natal, y Bani Walid, donde se cree que podría estar escondido, están «fuertemente armadas».

En un mensaje de audio remitido a la cadena siria Al Rai, Gadafi pidió a los libios que se «levanten» contra el «complot orquestado contra el país». El dirigente árabe advirtió a la población de que «será una batalla larga y el territorio se convertirá en un infierno».

El mandatario desafió en su mensaje a los rebeldes avisando que las tribus de Sirte y Bani Walid están «fuertemente armadas» y no se rendirán. Además, volvió a recalcar que los insurgentes son unos «traidores» y que la persecución de su régimen se produce porque su voz «representa un peligro para el imperialismo y sus colaboradores».

Y si Gadafi seguía ayer con su exagerado mensaje belicista de exaltación patriótica, los rebeldes, en una clara apuesta por una solución pacífica, ampliaron en una semana el plazo dado hasta el próximo sábado para una rendición de los seguidores del dictador en Sirte, su ciudad natal.

Un oficial de las fuerzas rebeldes, que se identificó como Hamza, confirmó que han recibido instrucciones de un consejero del presidente del CNT, Mustafá Abdulyalil, para prorrogar el ultimátum dado hasta el próximo sábado a los gadafistas de Sirte, localidad situada a 370 kilómetros al este de Trípoli.

El martes pasado, era el propio Abduyalil quien marcaba ese plazo para que las ciudades que continuaban leales al coronel, se rindiesen, y amenazó con recurrir a la fuerza militar si no lo hacían.

Se espera que en las próximas horas, los rebeldes comuniquen la ampliación de este plazo de manera oficial.

Precisamente el apoyo al Consejo Nacional de Transición y la reconstrucción del país norteafricano eran los temas centrales de la cumbre que mantuvieron ayer en París delegaciones de 60 países y organizaciones internacionales.

En el inicio de ese encuentro, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, subrayó la necesidad de poner en marcha «un proceso de reconciliación, paz y perdón» en Libia para no repetir en ese país, los errores del pasado.

Además, el jefe del Ejecutivo galo avanzó que una de las decisiones tomadas por unanimidad fue la de restituir a los libios los bienes que fueron congelados por la comunidad internacional al régimen de Muamar al Gadafi.

También, Sarkozy insistió en la necesidad de que la comunidad internacional se comprometa en la financiación del nuevo país, y advirtió que se va a mantener la intervención militar internacional mientras el director y sus seguidores supongan una amenaza para la población del país.

Por su parte, el presidente del CNT, Mustafa Abdulyalil, aseguró en la capital francesa que el pueblo libio está mostrando «a todo el mundo que quiere democracia y libertad». Además, tras recordar que la religión musulmana incita al perdón y a la reconciliación, manifestó que habrá que «hacer que prevalezca la ley» y también Libia «quiere paz y estabilidad».