Estados Unidos anuncia nuevas sanciones contra Rusia “por sus actuaciones en Ucrania”

El Kremlin anunció que “no descartaría aplicar contramedidas en respuesta al anuncio”

1

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió nuevas sanciones contra 34 empresas e individuos como parte de su estrategia para presionar a Rusia por su papel en la crisis ucraniana, según informó en un comunicado emitido ayer. Tras el anuncio, el Kremlin no descartaría aplicar contramedidas. “Es crítico que Rusia cumpla con lo pactado en los Acuerdos de Minsk y que asegure la paz en el conflicto de Ucrania”, afirmó John E. Smith del Departamento del Tesoro. “Acercando nuestras designaciones a las de nuestros socios internacionales y frustrando los intentos para evadir las sanciones, estamos demostrando una vez más la inquebrantable resolución de Estados Unidos para que Rusia acepte la soberanía de Ucrania”, añadió en este sentido.

El Departamento del Tesoro norteamericano sancionó a 34 empresas e individuos relacionados con el conflicto ucraniano. Entre ellos se incluyen 14 entidades que han intentado evadir con anterioridad las sanciones, seis separatistas, dos antiguos dirigentes ucranianos acusados de malversación y 12 entidades que operan en Crimea.

Entre los afectados por las sanciones se encuentran varios dirigentes de la autoproclamada República Popular de Lugansk (LPR), como un diputado del Consejo de la LPR y el designado como primer ministro de la región, Sergei Tsyplakov. Una destilería, tres bodegas y varios bancos rusos o con sucursal en Crimea, entre ellos el Open Joint Stock Company, también han sido sancionados. Estas sanciones no serán retiradas hasta que Rusia implemente lo pactado en Minsk, incluido el correspondiente control de la frontera por parte de las autoridades ucranianas. “Mantendremos las sanciones en Crimea hasta que Rusia termine con la ocupación de la península”, explicó la institución estadounidense en este caso.

Varias de las restricciones anunciadas ya habían sido aplicadas por la Unión Europea, lo que, según Estados Unidos, refuerza la unidad de la OTAN para responder conjuntamente a las acciones rusas.