El Papa Benedicto XVI celebra la última audiencia de su Pontificado

Interrumpido en múltiples ocasiones por los aplausos de quienes le escuchaban, el Pontífice ha recalcado, además, que Dios guía su Iglesia.

“No abandono la Cruz, sino que me mantengo de un modo nuevo en el Señor Crucificado, en el servicio de la oración permanezco”, ha dicho Benedicto XVI en la última audiencia de su Pontificado ante los miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro, pues mañana a las ocho de la tarde dejará el Pontificado tal y como anunció el 11 de febrero.

También ha confesado que en estos últimos meses ha sentido que sus fuerzas disminuían y ha pedido a Dios, con “insistencia” en la oración, que le iluminase con su luz para concederle tomar la decisión “justa”, no para su bien sino para el bien de la Iglesia. “He dado este paso en la plena conciencia de su gravedad, y también novedad, pero con una profunda serenidad de ánimo. Amar a la Iglesia significa también tener la valentía de tomar decisiones difíciles, de sufrir”, ha dicho.

Interrumpido en múltiples ocasiones por los aplausos de quienes le escuchaban, el Pontífice ha recalcado, además, que Dios guía su Iglesia, la apoya siempre y, sobre todo, en los momentos difíciles”. En este sentido, ha invitado a no perder nunca esta visión de fe, que es la única verdadera visión del camino de la Iglesia y del mundo”.

“Nunca me he sentido solo al llevar el ministerio. El Señor ha puesto a muchas personas que me han ayudado y que han estado cerca de mi, sobre todo, vosotros, queridos hermanos cardenales, con vuestro consejo, amistad preciosa, empezando por el secretario de Estado, que me ha acompañado con fidelidad”, ha añadido. Además, ha indicado que desde que fue elegido el 19 de abril de casi hace 8 años, ha tenido la certeza de que Dios “siempre lo ha acompañado” y por este motivo, “su corazón está lleno de agradecimiento a Dios”.

El Pontífice también ha invitado en este Año de la fe a “renovar la firme confianza en Dios, con la seguridad de que Él sostiene y ama, y así todos sientan la alegría de ser cristianos”. “Seguiré acompañando el camino de la Iglesia con oración. Os pido que me recordéis delante de Dios y os pido que recéis por los cardenales llamados a un deber tan relevante y por el nuevo sucesor de Pedro”, ha añadido.

En su saludo a los peregrinos de lengua española, se ha detenido en particular a los grupos provenientes de España y de los países latinoamericanos, que hoy lo han acompañado y ha suplicado acordarse de él “en la oración”, así como pedir por los cardenales “llamados a la delicada tarea de elegir a un nuevo Sucesor en la Cátedra del apóstol Pedro” y ha implorado “la amorosa protección de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia”.

FuenteEuropa Press 
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