El nuevo Gobierno de Hollande se fija como prioridad «otra Europa»

El Gabinete, compuesto por 34 personas y totalmente paritario, sufrirá una bajada salarial del 30 por ciento, tal y como prometió el presidente durante la campaña electoral.

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François Hollande llegó al Elíseo para revolucionar, no solo Francia, sino también al continente. Ésa es su intención y así lo ha dejado claro desde el principio, al negarse a acatar las propuestas lanzadas por su antecesor en el cargo, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel. Ambos eran partidarios de las medidas de austeridad y el nuevo presidente galo es reacio a esos ajustes. Por eso, su Gobierno ha establecido como prioridad de su mandato un cambio en la UE. «Necesitamos otra Europa, una Unión más orientada en dirección al empleo», aseguró el ministro de Exteriores, Laurent Fabius.

Del mismo modo se manifestó el titular de Finanzas, Pierre Moscovici, quien destacó que su mandato estará centrado en la crisis de Grecia y en «una nueva reorientación» de la política comunitaria.

Por eso, será importante la coordinación entre los Veintisiete. «Somos conscientes de que no podemos hacer nada solos, tenemos que trabajar con nuestros socios, sobre todo con Alemania. Pero debemos hacerlo con total respeto a las instituciones europeas», agregó el titular de Economía, al tiempo que calificó de «enemigo al que hay que combatir» al endeudamiento estatal.

Eso sí, pese a su buena voluntad de diálogo, Moscovici confirmó que Francia no ratificará el pacto de disciplina fiscal si éste no es revisado para incluir compromisos de apoyo al crecimiento económico. La postura supone un primer desentendimiento, no solo con Berlín, sino con la propia UE, ya que desde antes de que Hollande saliera elegido en las urnas, tanto Merkel como el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, aseguraron que el tratado, aprobado el pasado diciembre con la única oposición del Reino Unido, es «innegociable».

Por otro lado, el presidente y sus ministros aprobaron una reducción del 30 por ciento en sus sueldos, en cumplimiento de una de las promesas del socialista durante la campaña. De este modo, el salario bruto de los 34 responsables departamentales, que tomarán posesión de su cargo mañana, pasará de 14.200 euros al mes a 9.940, mientras que el primer ministro, Jean-Marc Ayrault, y el propio Hollande verán reducidos sus jornales de 21.300 a 14.910 euros.

La medida no entrará en vigor de forma inmediata, puesto que el Gobierno esperará a las elecciones legislativas de junio. Pero tendrá efectos retroactivos y comenzará a contar desde el 15 de mayo, día de la investidura del dirigente.

Ayrault destacó la «ejemplaridad» de la rebaja. Sin embargo, el secretario general de la opositora UMP, Jean-François Copé, denunció la «demagogia» del Ejecutivo, ya que, «en la práctica», la reducción total no será del 30 por ciento, al tiempo que criticó que el Gabinete tiene «14 miembros más que el anterior», lo que supone un aumento de altos cargos del 65 por ciento.