El BCE condiciona comprar deuda a aceptar «estrictas condiciones»

Mario Draghi lanza un aviso encubierto a España al adelantar que la entidad únicamente adquirirá déficit de Estados que se comprometan a ser supervisados por el instituto emisor

0

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, lanzó ayer un aviso encubierto a España y aseguró que el Banco Central Europeo (BCE) solo comprará deuda de aquellos países que acepten «estrictas condiciones» y ser supervisados por el instituto emisor.

«Nosotros verificaremos si los duros requistos se cumplen», indicó en el semanario alemán Der Spiegel, donde detalló su programa de compra de bonos.

El dirigente del BCE aseveró que «no hay mejor protección contra la crisis de la eurozona que el éxito de las reformas estructurales en el sur del Viejo Continente».

Draghi también mostró su apoyo a la propuesta del ministro de Finanzas germano, Wolfgang Schaeuble, de potenciar la importancia del rol que desempeña el comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea.

Este cargo, tal y como explicó Schaeuble a principios de mes, debería estar capacitado para vetar los presupuestos de los Estados miembros en el caso de romper el déficit establecido, un requisito imprescindible para poner fin a la crisis de deuda.

«Doy mi apoyo explícito a esta propuesta. Estoy seguro de lo que digo; si queremos recuperar la confianza en la eurozona, es necesario que los países cedan parte de su soberanía a nivel europeo», declaró Draghi.

El plan del titular de Economía alemán requiere, sin embargo, de una reforma de los tratados del Viejo Continente, para lo que haría falta la cooperación del Reino Unido, cuyo primer ministro, David Cameron, cada vez se está mostrando más escéptico sobre las ventajas que comportaría una mayor integración europea.

Este cargo, que desempeña el finlandés Olli Rehn, debería estar capacitado, según Schauble, para tomar decisiones vinculantes como lo hace el comisario de Competencia, el único de la UE que goza de este nivel de influencia.

Por otra parte, la posibilidad de que España solicite un rescate ha reactivado las compras de déficit por parte de los extranjeros, que han vuelto a acudir a los mercados nacionales en el mes de septiembre y se han convertido de nuevo en el principal inversor en deuda pública nacional.

Según datos del Tesoro recogidos ayer, los inversores foráneos han elevado en 18.402 millones su exposición al débito en el noveno mes del año y se han vuelto a situar por encima de los 200.000 millones de euros, cifra que perdieron el pasado mes de junio.

En concreto, cuentan ahora con 210.238 millones de euros en adeudo, el 35,40% del total, por encima de la banca, que había cogido el testigo de principal inversor en deuda patria en agosto, después de que los extranjeros retiraran 90.000 millones en ocho meses. De hecho, desde agosto de 2011 los foráneos han reducido sus especulaciones ante la desconfianza de los mercados en la economía y sus dificultades para financiarse, mientras que la hacienda nacional seguía respaldando las distintas subastas del Tesoro.

Esta tendencia llevó a que la banca se situara como principal inversor el pasado mes de agosto, algo que no ocurría desde el año 2003, aunque las expectativas de que Europa relaje la presión sobre el déficit nacional han dado un vuelco a la situación.

Según varios analistas, la posibilidad de que España solicite una ayuuda anima las compras de extranjeros, porque éstos saben que el Banco Central Europeo comprará obligaciones en el mercado secundario con condiciones favorables.

El BCE ya ha dicho que adquirirá bonos de entre uno y tres años de vida en la plaza secundaria, lo que hace que estos inversores piensen en la rentabilidad que pueden obtener de este tipo de papel cuando el rescate sea un hecho real.