El ‘asesino de la moto’ disfrutaba matando y quería atentar en París

Miles de personas rinden un emotivo homenaje en varias ciudades de Francia a las víctimas del criminal de Toulouse manifestándose contra el racismo y el terrorismo.

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La tragedia en Francia de la semana pasada da una vuelta de tuerca más y ofrece nuevos datos escalofriantes. Y es que el asesino confeso de la escuela judía de Toulouse, Mohamed Merah, trasladó a los policías, durante el asedio en el que finalmente falleció, que sintió un «placer infinito» al matar a sus víctimas, tres militares, un profesor y tres alumnos del colegio hebreo Ozar Hatorah.

El joven yihadista charló con los agentes durante horas antes del fatal desenlace. En estas conversaciones reveló que nunca quiso participar en un atentado suicida porque prefería multiplicar sus ataques, con los que «Francia ha quedado de rodillas», según reveló ayer el rotativo galo Le journal du dimanche.

El chico, de 23 años, dijo sentir un «placer infinito» en los asesinatos, necesitaba «ver, tocar y disparar a sus víctimas» y se lamentó de haber llegado al centro educativo antes de la hora del comienzo de las clases, porque de esa manera podría haber causado más víctimas y daños.

Además, señaló estar preparando más ataques en instituciones judías, así como golpes contra dos altos mandos policiales: el jefe de la brigada anticrimen de Toulouse y el miembro de la Dirección Central de Inteligencia Interior que le interrogó a su regreso de Pakistán. Entre esos nuevos proyectos de futuro estaba también cometer atentados en París, aunque finalmente «decidió comenzar por Toulouse». El asesino de la moto había alquilado, además, un Clio y un Megane, por lo que las autoridades creen que pretendía salir de la región de Midi-Pyrénées e iniciar así una road movie de crímenes con el argumento de que la muerte de soldados en Francia tendría el mismo efecto que las matanzas en Afganistán.

En cuanto a los vídeos que grabó él mismo sobre los ataques, aseguró que los había enviado ya a sus familiares, por lo que pronto estarían colgados en Internet.

Mientras, el hermano, Abdelkader, compareció ayer ante un juez antiterrorista de la capital del Sena y está ya siendo investigado formalmente por los cargos de complicidad en asesinato y asociación de malhechores para la preparación de atentados. «Las investigaciones de la Policía han permitido señalar contra Abdelkader Merah la existencia de indicios graves que corroboran su participación como cómplice en la comisión de delitos vinculados a una empresa terrorista», informaron desde la Fiscalía.

Protesta

Paralelamente a estas novedades, varios miles de personas rindieron ayer un homenaje silencioso en París y en varias ciudades de todo el Estado, a las víctimas del criminal galo. Así, los asistentes se manifestaron en diferentes ciudades de Francia contra el racismo, el antisemitismo y el terrorismo tras un drama que ha conmocionado a la nación.

La mayor protesta tuvo lugar en la capital, donde cerca de 5.000 personas, según los organizadores, marcharon en silencio entre las plazas de la Bastilla y Nation.

El acto había sido convocado por diversas asociaciones antirracistas, el Partido Socialista y la Asociación Francesa de Víctimas del Terrorismo, y entre los participantes figuraba el alcalde de París, Bertrand Delanoë.