El apoyo alemán a Grecia impulsa a las Bolsas

El Ibex 35 registra su tercera mayor subida del año, mientras desde el Eurogrupo censuran las críticas de Obama y recuerdan que EEUU originó la situación actual.

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Un día más, las Bolsas europeas se hicieron eco de las buenas noticias desde las instituciones y los Gobiernos comunitarios para cerrar al alza la sesión. En esta ocasión, el empujón vino desde Berlín, donde la canciller alemana, Angela Merkel, mostró su plena disposición para ayudar a Grecia a solucionar su complicada situación.

La dirigente se reunió ayer con el primer ministro heleno, Yorgos Papandréu, quien garantizó que su país «cumplirá todos los compromisos adquiridos». «Podemos lograrlo», agregó, porque «tenemos potencial» para conseguirlo.

Merkel, por su parte, manifestó sus respetos por los esfuerzos que está haciendo el Gobierno de Atenas y por las reformas estructurales que ha emprendido, al tiempo que subrayó que la UE está «unida» en torno al Estado mediterráneo. «El euro es nuestro futuro común. Si a los helenos les va mal, a Europa no le irá bien y a Alemania tampoco», aseveró.

Por ello, la canciller consideró que lo importante es lograr que los mercados valoren el trabajo que se está realizando y comprueben que esta nación va por el buen camino.

Papandréu, por su parte, reiteró su compromiso de cumplir con su parte en el proceso de rescate, pero agregó que para que éste llegue a tener éxito, se necesita también la ratificación de la UE y el apoyo de las entidades financieras. Así, hizo un nuevo llamamiento a los socios de los Veintisiete para que se apruebe la amplicación del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF), una medida a la que Berlín se opuso el pasado lunes, pero que votará mañana.

La armonía entre Alemania y Grecia motivó un nuevo cierre en positivo en los parqués europeos. Así, París creció el 5,74%, Fráncfort el 5,29% y Milán el 4,90%.

El Ibex 35 registró su tercera mayor subida del año, el 4,03%, situándose en los 8.531 puntos, mientras que la prima de riesgo bajó hasta los 305 puntos básicos.

La reunión entre Merkel y Papandréu también causó buenas sensaciones dentro del Eurogrupo, cuyo presidente, Jean-Claude Juncker, expresó su «absoluta» oposición a que Grecia, Irlanda o Portugal dejen el euro para poder devaluar su moneda y salir así de la crisis, al tiempo que alertó de que esta solución «aumentaría los problemas» para todo el continente y crearía «riesgos considerables» para la economía mundial.

Asimismo, criticó «las lecciones que vienen del otro lado del Atlántico y que, curiosamente, se abstraen de los auténticos orígenes de la situación en que nos encontramos». Se refería así a las presiones de EEUU -a través del presidente Barack Obama- a la UE para que actúe de forma más contundente para resolver la crisis de deuda.

También la vicepresidenta económica española, Elena Salgado, respondió al norteamericano, al que recordó que su país tuvo al resto del mundo «con el alma en vilo» este verano durante el debate sobre la ampliación del techo de gasto.