El Parlamento respalda a May para reabrir las negociaciones con la UE

La ‘premier’ recibe el apoyo para buscar una solución alternativa que evite la frontera ‘dura’ en Irlanda, pese a las reticencias europeas, pero sin aplazar la fecha de brexit y con acuerdo

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Manifestantes a favor del brexit protestan en el exterior del Parlamento mientras se desarrollaba la votación de enmiendas al acuerdo con la UE.
Manifestantes a favor del brexit protestan en el exterior del Parlamento mientras se desarrollaba la votación de enmiendas al acuerdo con la UE. / EFE
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El Parlamento británico aprobó una enmienda que la primera ministra, Theresa May, confirmó que pretende usar para convencer a la Unión Europea de que reabra las negociaciones para conseguir un nuevo acuerdo sobre el brexit, algo a lo que el bloque comunitario se ha negado reiteradamente.

Se trata de la enmienda elaborada por el diputado conservador Graham Brady, por la cual los miembros de la Cámara de los Comunes se comprometen a apoyar el acuerdo del brexit propuesto por May bajo la condición de que se encuentre una solución alternativa al ‘backstop’.

El ‘backstop’ es el mecanismo de emergencia que diseña el actual acuerdo sobre el brexit para impedir una ‘frontera dura’ entre Irlanda del Norte, provincia británica, e Irlanda, Estado miembro, una vez consumada la ruptura entre Londres y Bruselas.

La enmienda recibió 317 votos a favor y 301 en contra, una mayoría ajustada pero suficiente para que la ‘premier’ exponga este respaldo parlamentario a Bruselas.

“Ahora está claro que hay un camino que puede garantizar una mayoría sustancial y sostenible para salir de la UE con acuerdo”, dijo May desde Westminster tras esta importante victoria. La jefa de Gobierno confirmó que intentará reabrir las negociaciones con la UE para obtener cambios vinculantes sobre el ‘backstop’. “No será fácil”, advirtió.

Sin aplazamientos

Asimismo, May obtuvo una importante victoria al derrotar una enmienda laborista que habría obligado al Gobierno a solicitar a la UE un aplazamiento del brexit, previsto para el 29 de marzo, si se llegaba al 26 de febrero sin que los diputados apoyaran el Tratado de Retirada.

La bautizada por la prensa local como ‘enmienda Cooper’ por su coautora, la legisladora laborista Yvette Cooper, aunque también está firmada por el ‘tory’ Nick Boles, ha sido rechazada por 321 votos en contra y 298 a favor.

Además de la ‘enmienda Cooper’, que planteaba el mayor desafío para Downing Street, los legisladores británicos rechazaron otra propuesta laborista que obligaba al Gobierno a descartar un brexit sin acuerdo y reclamaba “una unión aduanera permanente” con la UE.

Una enmienda similar planteada por el Partido Nacionalista Escocés (SNP), que reivindicaba el ‘no’ de Escocia y Gales al brexit y exigía a May que descartara un divorcio caótico y solicitara una prórroga de los plazos.

Sin embargo, la enmienda lanzada por los diputados Caroline Spelman (laborista) y Jack Dromey (conservador), que recabó el mayor número de firmas entre los parlamentarios y rechaza igualmente un brexit sin acuerdo, fue aprobada por 318 votos a favor y 310 en contra.

La llamada ‘enmienda Spelman’ “rechaza que Reino Unido deje la Unión Europea sin un Tratado de Retirada y un Marco para las Relaciones Futuras” entre Londres y Bruselas, si bien no especifica cómo obligará al Gobierno a cumplir su contenido.

Anticipando turbulencias, May insistió a la oposición en que negarse a un brexit sin acuerdo no es suficiente, sino que hay que ofrecer soluciones y, en este sentido, volvió a proponer una ronda de contactos con los líderes de los partidos políticos con representación parlamentaria, a la que el jefe laborista, Jeremy Corbyn, accedió.

Un portavoz de Downing Street indicó a Reuters que, por ahora, no hay previsto ningún viaje de May a Bruselas para solicitar formalmente la reapertura de las negociaciones en torno al brexit.

Negativa europea

La Unión Europea a 27 reaccionó en apenas unos minutos al voto del Parlamento británico pidiendo la renegociación de la salvaguarda irlandesa que incluye el acuerdo del brexit y lo hizo cerrando la puerta a la posibilidad de renegociar los términos del divorcio.

“El ‘backstop’ es parte del acuerdo de retirada y el acuerdo de retirada no está abierto a renegociación. Las conclusiones del Consejo Europeo de diciembre son muy claras al respecto”, declaró un portavoz del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Tusk está en contacto permanente con los líderes de los Veintisiete, con quienes consensuó la respuesta enviada a Westminster, en un mensaje que descarta revisar el acuerdo de retirada, pero ofrece a Londres “reconsiderar” elementos de la declaración sobre el marco futuro de relaciones.