Un transeúnte camina entre las ruinas de una de las zonas devastadas por el tsunami en Indonesia.
Un transeúnte camina entre las ruinas de una de las zonas devastadas por el tsunami en Indonesia. / EFE
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Al menos 429 personas han muerto a causa del tsunami registrado el pasado sábado en el estrecho de Sonda, entre las islas indonesias de Java y Sumatra, según el balance de víctimas que proporcionó ayer la Agencia de Gestión de Desastres Naturales (BNPB). El portavoz de la BNPB, Sutopo Purwo Nugroho, informó en rueda de prensa de que el número de fallecidos ha pasado de 373 a 429, mientras que ha fijado en 154 los desaparecidos, 1.485 los heridos y 16.082 los desplazados.

Sutopo advirtió de que la cifra de muertos podría seguir aumentando a medida que la búsqueda avanza hacia zonas de difícil acceso. “Estamos llegando a Pandeglang, Serang, Lampung Sur, Penawaran y Tenggamus”, detalló, de acuerdo con el ‘Jakarta Post’. Los equipos de emergencias empezaron ayer a ampliar la búsqueda. “Hay muchas zonas que creíamos que no se habían visto afectadas pero ahora estamos llegando a más lugares y hay muchas víctimas”, dijo a Reuters Yusuf Latif, portavoz de la agencia de rescate.

Precipitaciones

Estas operaciones se están complicando debido a las intensas precipitaciones y la escasa visibilidad. Para sortear estos obstáculos, militares y voluntarios comenzaron a emplear drones para evaluar el alcance de los daños.

Entretanto, los equipos de rescate buscan con perros rastreadores a posibles supervivientes en el club náutico donde se estaba celebrando un concierto de rock de ‘Seventeen’ con un público de 200 personas cuando el tsunami llegó a la playa.

Miles de personas permanecen en zonas altas ante el temor a que se repita el tsunami. “Dado que el Anak Krakatau ha estado en erupción durante los últimos meses, no podemos descartar tsunamis adicionales”, alertó a Reuters Hermann Fritz, del Instituto Tecnológico de Georgia.

Además, las olas del sábado, que alcanzaron los dos metros de altura, han dejado completamente aisladas a cientos de personas en la isla de Sebesi, a doce kilómetros del volcán. “Estamos paralizados”, contó un residente.