Miembros de la Guardia Nacional Bolivariana vigilan la frontera.
Miembros de la Guardia Nacional Bolivariana vigilan la frontera. / efe
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El Gobierno de Venezuela confirmó ayer un total de 42 heridos como consecuencia de los disturbios de este sábado en la frontera entre Colombia y Venezuela y responsabilizó de la violencia a la oposición, que intentó forzar la entrada de ayuda humanitaria estadounidense pese al cierre fronterizo. El protector del estado de Táchira designado por el Gobierno, Freddy Bernal, explicó que entre los heridos hay “dos de bala por criminales colombianos, tres incendiados vivos, y el resto con objetos contundentes”.

En contraste, el Gobierno de Colombia aseguró que el número de heridos es de 285, de las cuales 37 personas han tenido que ser hospitalizadas. “Hacemos responsable a Iván Duque (presidente de Colombia), el culpable de esta agresión. Estos son los heridos de Iván Duque y Juan Guaidó. Es un terrorismo de Estado que ha denunciado el Gobierno de (el presidente) Nicolás Maduro”, apuntó Bernal en declaraciones telefónicas a la cadena de televisión pública venezolana VTV.

Bernal subrayó que durante la jornada del sábado se generó una situación irregular en el puente Las Tienditas donde e intentaron trasladarla al puente Boca de Grita, zona que queda en La Fría, Táchira, donde “cientos de personas criminales asediaron a la Guardia Nacional Bolivariana y ahí un capitán resistió como un héroe con tan solo 20 hombres a más de 3.000”. Así, destacó la labor realizada por los funcionarios de seguridad del Estado “para la defensa de la paz”.

Deserciones

En cuanto a las deserciones de militares, decenas según la oposición, Bernal se refirió a “siete traidores”. “¿Quiénes son?, de la Guardia Nacional Bolivariana, un teniente que trabajaba en el área administrativa, otro en la cocina, luego dos guardias nacionales que cuidaban el estacionamiento y otro teniente que no tenía mando”, explicó.

Ya el viernes Venezuela ordenó el cierre total temporal de los puentes Simón Bolívar, Santander y Unión, ubicados en la frontera con Colombia, para evitar el paso de la ayuda humanitaria enviada por Estados Unidos. Por otro lado, el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, condenó ayer la violencia que ha tenido lugar en la frontera entre Venezuela y Colombia al tiempo que afirmó que Estados Unidos “tomará medidas” contra quienes se opongan a la “restauración de la democracia” en Venezuela, aunque el secretario de Estado no ha especificado a qué acciones concretas se refiere.