El Gobierno de Maduro, dividido ante la apuesta de Guaidó

La línea dura del chavismo opta por detener al autoproclamado “presidente encargado” de Venezuela, mientras que otros creen que esto podría detonar la intervención internacional

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El presidente del Parlamento venezolano, Juan Guaidó, pronuncia un discurso ante sus seguidores.
El presidente del Parlamento venezolano, Juan Guaidó, pronuncia un discurso ante sus seguidores. / EFE
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Cómo actuar con Juan Guaidó, autoproclamado presidente “encargado” de Venezuela es algo que provoca divisiones en el Gobierno que lidera Nicolás Maduro, según varios medios de comunicación.

Y es que hay partidarios de la línea dura que apuestan por detener al líder opositor y enfrentarle a la Justicia por violar la orden de prohibición de salir del país. En el lado opuesto están quienes creen que un arresto podría derivar en masivas protestas en la calles y en una reacción más decisiva de la comunidad internacional que entienda que la detención de Guaidó pueda ser la excusa perfecta que justifique una intervención en el país caribeño.

La cuestión evidente es que Guaidó reaviva el pulso contra Maduro al desafiar la posibilidad de ser encarcelado y presentarse ante una multitud entregada como alguien capaz de defenderles de la tiranía del régimen, aún a riesgo de perder su libertad.

El líder opositor llegó el lunes al aeropuerto de Caracas procedente de su gira por varios países de la región que le han acogido con honores de jefe de Estado.

“Todos sabemos los riesgos de hacer política en Venezuela, pero eso nunca nos ha detenido”, fueron las primeras palabras de Guaidó en cuanto puso un pie en Venezuela y ante los medios de comunicación locales y extranjeros que le esperaban en el aeropuerto.

Guaidó entró sin esconderse y por la puerta principal de acceso al país en un clarísimo desafío a las Fuerzas Armadas venezolanas, cuyos mandos apoyan mayoritariamente a Maduro.

El presidente “encargado” estuvo fuertemente custodiado por guardaespaldas y hasta por ciudadanos satisfechos de ver al hombre que les está brindando una esperanza para mejorar una situación política y social que ha conducido al exilio a casi tres millones de venezolanos.

Pero el hecho de que Maduro y su séquito anunciaran que la Justicia caería sobre Guaidó en cuanto llegara al país, y esto no sucediera al final, ha hecho despertar las alertas sobre la “debilidad” del líder chavista.

La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, indicó que las autoridades están analizando la situación de Guaidó. “Su comportamiento, sus actividades, serán cuidadosamente analizadas por las instituciones del Estado. Se tomarán medidas apropiadas”, afirmó a una televisión rusa.

Prohibición de salir

“Guaidó fue una persona que en una plaza pública se autoproclamó presidente, lo que podría parecer realmente extravagante para Venezuela. Ahora lleva esta extravagancia y ridiculez a algunos países, cuyos Gobiernos son satélites del mandato de Estados Unidos”, argumentó la vicepresidenta.

“El Gobierno venezolano posee instituciones sólidas y sostenibles. Todo esto está contemplado en nuestra legislación penal y está contemplado también en todo lo que tiene que ver con el marco jurídico de nuestras instituciones. Así que las instituciones venezolanas seguirán preservando el Estado de derecho en el país”, remachó Rodríguez.

El Tribunal Supremo de Justicia prohibió el 29 de enero a Guaidó salir de Venezuela a petición de la Fiscalía General, que abrió una investigación preliminar en su contra por la supuesta comisión de delitos contra la Constitución, aunque todavía no ha formulado cargo alguno.