El consumidor, claro perdedor por las tensiones entre EEUU y China

El FMI alerta de que la guerra comercial pone en peligro la recuperación económica global prevista para este año, así como la confianza de las empresas y los mercados financieros

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Una bandera estadounidense ondea en el puerto de Los Ángeles. / EFE
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La escalada en la guerra comercial entre EEUU y China podría poner “en peligro” la recuperación económica global prevista para 2019, tal y como advirtió ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI), que señaló que los consumidores de ambos países son los “inequívocos perdedores” de esas tensiones.

“La última escalada podría dañar significativamente la confianza de las empresas y los mercados financieros, alterar las cadenas de suministro y poner en peligro la recuperación prevista en el crecimiento económico global para 2019”, señaló un estudio coordinado por la economista jefe del FMI, Gita Gopinath.

Como consecuencia, subrayó, se restará “un tercio de punto porcentual” al producto interior bruto (PIB) mundial en el corto plazo.

El FMI remarcó que los “consumidores de EEUU y China son los inequívocos perdedores de las tensiones comerciales” entre sus gobiernos y agregó “los ingresos por aranceles han sido pagados casi por completo por los importadores estadounidenses”.

“Algunos de estos aranceles han sido pasados a los consumidores estadounidenses, mientras que otros han sido absorbidos por las firmas importadoras a través de menores márgenes de beneficios”, apuntó el estudio.

La institución financiera apuntó que “mayores barreras comerciales alterarían las cadenas de suministro global y ralentizarían la expansión de las nuevas tecnologías, en último término reduciendo la productividad global y el bienestar”.

En abril, el FMI presentó sus últimas previsiones de crecimiento global, que redujo en dos décimas respecto a lo calculado en enero, hasta el 3,3%, como consecuencia de los efectos de la guerra comercial entre las dos mayores economías mundiales sobre la actividad mundial.

EEUU incrementó a principios de mayo los aranceles para las importaciones de más de 5.000 productos chinos, valoradas en unos 200.000 millones de dólares. Estos productos estaban sometidos a un gravamen del 10% y a partir de ahora su arancel se elevará hasta el 25%.

El presidente de EEUU, Donald Trump, amenazó además con aplicar aranceles similares al resto de las importaciones chinas, por valor de 325.000 millones de dólares, si no alcanza un acuerdo comercial con Pekín.

Por su parte, China anunció que impondría a partir del 1 de junio aranceles del 25% a bienes importados de EEUU por valor de 60.000 millones de dólares.

En 2018, Estados Unidos exportó bienes por valor de 120.000 millones de dólares a China, mientras que las importaciones del gigante asiático ascendieron a 540.000 millones.