EEUU y Rusia firmarán un acuerdo para reducir sus arsenales nucleares

La reunión entre Obama y Medvédev está prevista para el próximo miércoles, un día antes del inicio de la cumbre del G-20. Será su primer encuentro desde que ambos son presidentes

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Los presidentes de Rusia, Dimitri Medvédev, y Estados Unidos, Barack Obama, firmarán la próxima semana en Londres, en vísperas de la cumbre del G-20, una declaración conjunta sobre arsenales nucleares, según anunció el Kremlin.

Ese documento debería servir de punto de partida «para el inicio de negociaciones sobre reducción de armamento», asunto aparcado por la anterior Administración norteamericana, afirmó Serguéi Prijodko, asesor del Kremlin para Asuntos Internacionales.

«Las consultas bilaterales están en marcha. Puedo decir que la parte americana está dispuesta a lograr resultados», agregó el funcionario, que apuntó que los textos están casi acordados.

La declaración será emitida previsiblemente el próximo miércoles, tras el que será el primer encuentro entre Medvédev y Obama desde que ambos asumieron las Presidencias de sus respectivos países en mayo de 2008 y enero pasado.

El asesor ruso aseguró que Moscú «intentará acordar con EEUU el calendario y los parámetros del trabajo sobre un nuevo acuerdo que sustituya al Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START-1)».

Rusia está dispuesta a suscribir antes de que termine el año un nuevo pacto de desarme que reemplace al START, firmado cuando aún existía la URSS (1991) y que expira en diciembre próximo.

La primera ronda de conversaciones entre Estados Unidos y los países que heredaron el arsenal atómico de la URSS -Rusia, Bielorrusia, Kazajistán y Ucrania- terminó en noviembre pasado en Ginebra sin acuerdo. Aunque tanto Moscú como Washington creen necesario firmar un nuevo texto jurídicamente vinculante, aún no han unido opiniones sobre el régimen de limitación de los armamentos estratégicos.

Moscú quiere limitar no solo las cabezas nucleares, sino también los misiles balísticos intercontinentales, cohetes lanzados desde submarinos y bombarderos. Además, también sostiene que debe quedar excluida toda posibilidad de desplegar armas ofensivas estratégicas fuera de los territorios nacionales, con lo que el escudo antimisiles estadounidense no podría instalarse en Europa del Este.

Según la prensa, Obama, para quien el desarme es una de sus prioridades en política exterior, junto Afganistán e Iraq, propondrá próximamente a Rusia la reducción de 5.000 a 1.000 de las ojivas de las que dispone cada potencia.

En lo que se refiere al escudo, Medvédev expresará a su homólogo la «preocupación» de Moscú sobre los planes de la Casa Blanca de desplegar elementos armamentísticos en la República Checa y Polonia, proyecto que el Kremlin considera una «amenaza directa».