EEUU recula y asegura ahora que no abandonará Afganistán en 2011

Los Estados de la Alianza Atlántica dan su visto bueno a los planes norteamericanos para el conflicto al aprobar el envío de 7.000 soldados adicionales al territorio.

La nueva estrategia de Barack Obama para Afganistán siembra dudas antes incluso de echar a andar. Si el presidente estadounidense declaraba a principios de semana que su país abandonaría la nación asiática dentro de dos años, ayer la Casa Blanca se vio obligada a desmentir a su jefe al afirmar que EEUU no se plantea dejar el territorio en un futuro próximo «y desde luego no en 2011».

El consejero de Seguridad Nacional, James Jones, indicó que la fecha que el dirigente demócrata anunció como el comienzo de la salida de las tropas simplemente representa el comienzo de la transición de la posguerra.

El mandatario norteamericano ha recibido numerosas condenas por anunciar la retirada, que según sus críticos es arbitraria y solo servirá para alentar a las milicias talibanes, pero Jones subrayó que esa fecha se adoptó «basándonos en las recomendaciones de lo que los mandos militares pensaban que se podía lograr».

La nueva estrategia tiene como eje central el envío de 30.000 soldados estadounidenses más, que se sumarán a los cerca de 100.000 de la fuerza internacional en Afganistán, para tratar de echar atrás a los rebeldes y acelerar el adiestramiento de las fuerzas locales.

A pesar del traspiés de Obama, su iniciativa logró ayer una importante victoria al ratificar los países de la Alianza Atlántica de forma unánime estos planes y garantizar el envío de un mínimo de 7.000 militares adicionales a la nación asiática en 2010 procedentes de al menos 25 naciones.

«Toda la OTAN ha dado el apoyo a esta estrategia», subrayó la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, tras reunirse con los responsables de Exteriores aliados en Bruselas.

El responsable de la operaciones militares en Afganistán, el general Stanley McChrystal, había solicitado hace meses un refuerzo de 40.000 efectivos para aumentar la seguridad en el país.

Reino Unido, con un total de 1.200 soldados, e Italia, con 1.140, encabezan en número las nuevas contribuciones aliadas para trabajar en la estabilización de la zona.

Junto a ellos, Polonia aportará unos 600 militares y Georgia y Corea del Sur, dos Estados que no pertenecen a la OTAN pero que cooperan con ella en la misión internacional, enviarán 920 y 400 soldados, respectivamente.

Otros Gobiernos, como el francés, han descartado enviar más personal salvo para contribuir al entrenamiento de las fuerzas de seguridad afganas. España estudia sus opciones y todavía no ha confirmado cuál será su contribución.

FuenteEfe  Washington
Compartir