EEUU ofrece a Cuba reanudar las conversaciones sobre inmigración

a garantizar permisos de salida a los ciudadanos que recibían visados para ir a Washington

1

Estados Unidos ofreció ayer a Cuba reanudar las reuniones sobre asuntos migratorios, suspendidas en 2004. «Tenemos la intención de renovar las negociaciones con el fin de reafirmar el compromiso de ambas partes en favor de una migración legal y ordenada», según señaló una portavoz del Departamento de Estado.

Fuentes diplomáticas adelantaron que la oferta para hacer las conversaciones, interrumpidas hace cinco años, fue presentada ante la Oficina de Intereses de Cuba en Washington.

La funcionaria añadió que el objetivo de las mismas sería «revisar recientes tendencias en la migración ilegal cubana a Washington y mejorar la relación operacional con La Habana».

Trabajadores de inmigración de ambos países se reunieron por última vez en 2003 y los contactos fueron suspendidos por orden del entonces presidente Bush un año después.

La posible continuación de las reuniones fue aplaudida por la Fundación Cubano Americana en Miami, Florida. En un comunicado, la organización señaló que la decisión de la Casa Blanca constituye «una oportunidad para resolver temas de interés nacional para Estados Unidos».

Robert Pastor, asesor para América Latina durante el Ejecutivo del mandatario Jimmy Carter (1977-1981) indicó al diario The New York Times que la oferta «es un paso muy importante hacia el comienzo de un nuevo entendimiento entre ambos países».

Sin embargo, cuatro legisladores de origen cubano que representan al estado de la Florida en el Congreso de EEUU, criticaron la decisión del Gabinete.

«Poner en marcha estas conversaciones sin haberse dado un progreso sustancial por parte del régimen dictatorial no es consecuente con el declarado interés de la Administración norteamericana de ver un movimiento efectivo por parte del Gobierno de Raúl Castro», señaló el senador demócrata Robert Menéndez.

«Estas negociaciones deberían estar condicionadas a que se aflojen las restricciones a los visados de salida de la isla y se permita a diplomáticos norteamericanos visitar a migrantes repatriados para vigilar si se les castiga o no», indicó Menéndez. «En estos momentos, la gente está languideciendo en las prisiones de Castro simplemente por salir ilegalmente del territorio», manifestó.

Ileana Ros-Lehtinen y los hermanos Mario y Lincoln Díaz Balart, miembros de la Cámara de Representantes de EEUU, también criticaron duramente la decisión. Manifestaron que las conversaciones fueron suspendidas porque el Gobierno de La Habana se negaba a otorgar visados a cubanos que habían recibido permiso para entrar en Estados Unidos.

«La Administración de Barack Obama debería insistir primero en que la dictadura de Castro cumpla con el acuerdo previsto antes de reanudar las reuniones bilaterales», adelantaron en una declaración. «Lamentablemente, este plan constituye otra concesión unilateral del nuevo Gabinete a Castro», concluyeron.

Mercado abierto

Inversores en activos de alto riesgo concedieron ayer más atención que nunca a los títulos de Cuba, debido a últimos los gestos conciliatorios del presidente de EEUU, Barack Obama.

Desde que el demócrata prometió en abril relanzar las relaciones con la isla, inversores en bonos de alto riesgo están interesados en acceder a un mercado que ha estado cerrado al capital norteamericano durante medio siglo y está maduro para invertir en él.

Los bonos cubanos, de una gran falta de liquidez, redujeron su precio a la mitad a cifras de un sólo dígito a fines de 2008, cuando la economía global entró en crisis y los inversores sacaron su dinero de los mercados de riesgo para colocarlo en activos seguros.

Por eso, con los títulos cubanos a unos ocho centavos de dólar, inversores de alto riesgo ven los últimos signos de acercamiento como una razón para involucrarse en el mercado de La Habana.

«Las condiciones en Estados Unidos, con la llegada de la Administración Obama, y en Cuba, con los pasos hacia reformas económicas en los últimos tres años, están llevando a la gente a interesarse mucho por la isla», adelantó Stuart Culverhouse, economista jefe de Exotix, una corredora londinense especializada en bonos con poca liquidez en mercados emergentes.

El Gobierno estadounidense suavizó las restricciones para los viajes de cubano-estadounidenses a la isla y el envío de remesas, además de autorizar a las compañías de telecomunicaciones a hacer negocios en el país. Pero la administración Obama instó a Cuba a responder con la liberación de disidentes presos y permitiendo una mayor libertad política.

Los expertos dicen que los gestos conciliatorios necesitan evolucionar en un levantamiento completo del embargo, algo que ayudaría a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos cubanos, al abrir el territorio al comercio y la inversión extranjera.