Montaje de imágenes de los líderes de Venezuela, el reelegido Nicolás Maduro, y norteamericano, Donald Trump.
Montaje de imágenes de los líderes de Venezuela, el reelegido Nicolás Maduro, y norteamericano, Donald Trump. / EFE
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Estados Unidos avanzó ayer que actuará con “reciprocidad” en respuesta a la decisión del Gobierno de Nicolás Maduro de expulsar a dos diplomáticos norteamericanos de Venezuela, en el marco de la escalada de tensión entre el Palacio de Miraflores y sus vecinos regionales por la crisis política en el país.

“Responderemos de forma adecuada, ciertamente con reciprocidad, aunque quizá más, quizá proporcionalmente”, dijo el secretario de Estado, Mike Pompeo, en la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

Por su parte, el vicepresidente, Mike Pence, indicó a la prensa que esta “provocación” de Maduro “tendrá una rápida respuesta”. “Seguiremos presionando al régimen ilegítimo de Venezuela hasta restaurar la democracia”, aseveró.

Pompeo reveló que Estados Unidos ya “está movilizando a sus socios regionales” para aumentar la presión sobre Maduro y propiciar el cambio político en Venezuela, dado que “continúa con el comportamiento destructivo contra su propio pueblo”.

Estados Unidos fue el primer país en reaccionar a las elecciones presidenciales del 20 de mayo, que dieron un segundo mandato a Maduro, si bien la mayor parte de la comunidad internacional considera que fueron una farsa y ha rechazado sus resultados.

Washington impuso nuevas sanciones contra funcionarios y empresas de Venezuela vinculados al Gobierno. Caracas, que considera estas medidas punitivas un crimen de lesa humanidad, ha respondido expulsando al encargado de negocios y al ministro consejero de la Embajada de Estados Unidos, Todd Robinson y Brian Naranjos, respectivamente.

Reproche a europa

En otro índole de temas, el Gobierno de Venezuela condenó “categóricamente” el comunicado de rechazo de la UE a las últimas elecciones presidenciales y ha lamentado que el bloque europeo haya incurrido en “prejuicios inducidos” y “señalamientos infundados” tras rechazar una oferta para enviar observadores al país sudamericano.

La Alta Representante de Exteriores y Política de Seguridad de la UE, Federica Mogherini, consideró el martes en un comunicado que las elecciones presidenciales en Venezuela no cumplieron con las garantías necesarias, por lo que deslizó la posibilidad de adoptar “medidas adecuadas” como gesto de rechazo.

El Ministerio de Exteriores venezolano respondió en otra nota para instar a la UE a mantener el “apego indispensable” al Derecho Internacional, al principio de no intervención y a la “libre determinación” de los pueblos, en aras de una “relación respetuosa” que Caracas puso en duda tras las últimas declaraciones.

Así, el Gobierno de Venezuela calificó como “exitoso” el proceso electoral en el que el presidente Nicolás Maduro se ha asegurado un nuevo mandato y lo ha descrito como “un acto soberano y valiente” frente a “las amenazas sistemáticas e inéditas presiones externas”.
“Cabe recordar que la Alta Representante de la Unión Europea recibió con suficiente antelación una invitación por parte de la Presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, para contar con la participación de una Misión de Observación Electoral de la UE durante el proceso”, ha defendido el Ministerio de Exteriores venezolano.

En lugar de aceptar dicha invitación, Caracas considera que Bruselas optó por “incurrir en prejuicios inducidos y emitir señalamientos infundados”, si bien ha estimado que estas apreciaciones “en nada deslucen” el visto bueno dado por “más de 300 invitados” de 56 países al reciente proceso electoral.

Suspensión de préstamos

Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) suspendió la concesión de préstamos a Venezuela hasta que el país salde sus deudas con el organismo regional, al que debe más de 2.000 millones de dólares, según ha informado la entidad financiera en un comunicado.

El BID explicó que el 14 de mayo “Venezuela llegó al límite de 180 días que el Banco Interamericano de Desarrollo contempla para pagos en mora por un importe de 88,3 millones de dólares, quedando en condición de no devengamiento”. Los recargos por el retraso en el pago de la deuda principal, ascienden a 212,4 millones de dólares, 1,6 por ciento de los activos totales del BID.

FuenteEuropa Press
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