Dos compañeros del príncipe Harry pierden la vida en un ataque talibán

Los soldados rebeldes reivindican el asalto a las instalaciones militares con varios cohetes, morteros y armas ligeras, donde sufren hasta 18 bajas entre sus filas.

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Dos marines estadounidenses murieron ayer y al menos otros cinco resultado heridos en un ataque talibán masivo contra la base de Camp Bastion, en la que el príncipe Harry de Inglaterra se encuentra destinado en la provincia de Helmand, en el sur de Afganistán. Un portavoz militar, el sargento Bob Barko Jr., aseguró que el hijo menor del príncipe Carlos de Inglaterra «ha resultado ileso y se encuentra fuera de peligro».

Los insurgentes, que perdieron en el asalto a 18 integrantes de sus filas, reivindicaron el golpe y afirmaron que se trataba de una «venganza» por el vídeo de Mahoma que desencadenó una ola de violencia contra Occidente en el mundo musulmán. En Afganistán hasta ahora no se habían producido incidentes, porque la mayor parte de la población no se ha enterado de la existencia de las imágenes, ya que las páginas webs de Youtube, Google y Gmail están bloqueadas en el país desde el pasado jueves.

Los rebeldes también habían anunciado, días atrás, que querían acabar con la vida del príncipe y que estaban preparando un gran plan para conseguirlo. No obstante, fuentes del Ministerio de Defensa en Londres descartaron que el golpe de ayer tuviese como objetivo Enrique de Inglaterra.

La ofensiva, con múltiples cohetes, morteros y armas ligeras, empezó hacia media noche. Camp Bastion, y la mayoría de las grandes bases internacionales en Afganistán, suelen ser atacadas con proyectiles, pero es muy raro que la insurgencia lleve a cabo grandes ofensivas.

Esas bases son instalaciones militares, casi como ciudades, con grandes medidas de seguridad y donde se alojan miles de personas. Por lo tanto, las posibilidades de que las organizaciones criminales puedan acceder en su interior son muy reducidas, si bien es cierto que este tipo de golpes masivos acostumbran a tener un gran impacto mediático, más aún teniendo en cuenta que el centro militar atacado es el mayor instalación militar de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad en Afganistán (ISAF) en el suroeste del país. Desde allí se coordinan todas las operaciones militares en la zona, que es una de las de mayor presencia talibán.

Así, éstos difundieron, a través de Twitter, un vídeo y fotografías donde se ve Camp Bastion desde el exterior y una gran columna de humo negro que se eleva desde la instalación militar. También aseguraron haber causado un alto número de bajas entre los soldados extranjeros e informaron de que el príncipe Harry estaba herido, algo que fuentes de la OTAN desmintieron. La insurgencia suele exagerar el alcance de sus acciones.