Familiares y amigos del fotógrafo de una agencia de noticias francesa que murió en un atentado, ayer en su funeral.
Familiares y amigos del fotógrafo de una agencia de noticias francesa que murió en un atentado, ayer en su funeral. / EFE
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El grupo yihadista Estado Islámico reclamó ayer lunes la autoría del doble atentado perpetrado en la capital de Afganistán, Kabul, que ha dejado al menos 29 muertos, según recogió SITE Intelligence Group, un organismo especializado en hacer seguimiento de los grupos terroristas.

La primera explosión tuvo lugar sobre las 8 horas de la mañana horas (hora local) en las inmediaciones de la oficina de los servicios de Inteligencia del país (NDS, por sus siglas en inglés), tal y como ha señalado el portavoz del Ministerio del Interior, Nayib Danish.
El jefe de la Policía de Kabul, Daud Amin, confirmó que el atentado fue perpetrado por un terrorista suicida que iba a bordo de una motocicleta.

Alrededor de 20 minutos después se registró una segunda explosión en este mismo lugar, causando numerosas víctimas entre trabajadores sanitarios y periodistas que habían acudido a la zona. Entre las víctimas mortales figuran al menos nueve periodistas.

La Federación de Periodistas de Afganistán y los medios del país han publicado un comunicado conjunto condenando el atentado y han afirmado que “se trata de un crimen de guerra y un ataque organizado contra los medios afganos”.

“A pesar del ataque de hoy y otras amenazas contra los periodistas, los medios afganos están comprometidos a seguir informando”, dijo, al tiempo que lamentó que “este ataque en el corazón de Kabul y la ‘Zona Verde’ revela una grave falta de seguridad por parte del Gobierno”.

Asimismo, reclamaron al Tribunal Penal Internacional (TPI) y al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que investiguen lo ocurrido y pidieron al Ejecutivo que “ayude a las familias de las víctimas”, según recogió la cadena de televisión local Tolo TV.

“El 30 de abril será recordado como el día más mortífero en la historia de los medios de Afganistán y la industria conmemorará este día en el futuro para honrar la memoria de los colegas caídos”, manifestó.

En esta línea se expresó el secretario general de Reporteros Sin Fronteras (RSF), Christophe Deloire, quien indicó que el atentado “supone la peor matanza (de periodistas) en Afganistán desde el inicio de la guerra en 2001”.

“RSF sabe del compromiso del Gobierno de Afganistán con la protección de los periodistas. Es crucial que la ONU envíe un mensaje firme a la comunidad internacional a través del nombramiento de un representante especial para la seguridad de los periodistas”, remarcó.
Los periodistas fallecidos son tres trabajadores de la emisora Azadi Radio (Mahram Durani, Ebadulá Hananzai y Sabawun Kakar), dos de la cadena 1TV (Ghazi Rasuli y Nouruz Alí Rayabi), dos de la cadena Mashal TV (Salim Talash y Alí Salimi), uno de la cadena Tolo TV (Yar Mohamad Toji) y un fotógrafo de la agencia francesa AFP (Shah Marai).

Reacciones

El Gobierno español expresó “su más absoluta repulsa y condena” ante el doble atentado perpetrado este lunes en la capital afgana, Kabul, y que se saldó con más de una veintena de muertos. El ataque fue reivindicado por el grupo terrorista Estado Islámico.

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“España quiere trasladar sus condolencias más sentidas a los familiares de las víctimas y su vivo deseo de pronta recuperación de los heridos”, afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, en un comunicado en el que subrayó su “total solidaridad” con el pueblo afgano y las autoridades.

El mensaje incluye un reconocimiento especial a los periodistas que figuran entre las víctimas y que “fallecieron cuando mostraban al mundo la barbarie y la crueldad de los responsables de estos actos terroristas”.

El Gobierno de Mariano Rajoy reiteró también el “pleno apoyo” a los esfuerzos de Afganistán en la lucha contra el terrorismo y en la búsqueda de la paz y la estabilidad.
La Comisión Europea también condenó el atentado , en su mayoría periodistas, y subrayó que “incluso en la guerra hay leyes” y que “los civiles y los periodistas que informan desde lugares peligrosos y difíciles nunca deben ser un objetivo”.