Detienen a una mujer por el envío de las bombas en aviones a EEUU

Tanto Reino Unido como Francia han cerrado el espacio aéreo a las naves procedentes del territorio yemení, aunque no hay constancia de que pueda haber nuevos ataques.

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La amenaza de Al Qaeda hizo temblar de nuevo la seguridad de Estados Unidos al descubrir la firma del grupo terrorista en los dos artefactos explosivos que se interceptaron el viernes por la noche en dos aviones de carga -uno en Reino Unido y otro en Dubai- que procedían de Yemen y se dirigían a Estados Unidos, al parecer para causar una serie de ataques contra sinagogas de Chicago.

Pocas horas después, la Policía yemení ya anunciaba la detención en Saná de una mujer sospechosa de haber enviado a Estados Unidos los dos paquetes. Aunque no se dio a conocer su identidad, sí se explicó que se la había localizado gracias a la tarjeta SIM de un teléfono móvil hallado en el artefacto explosivo localizado en suelo inglés y que todavía se busca a otra fémina sospechosa de haber acudido a una oficina de mensajería con otro de los paquetes.

De hecho, fuentes del Gobierno de Reino Unido determinaron, tras examinar la bomba, que el artefacto «podía haber explotado» y haber derribado una aeronave durante el vuelo. Según estas explicaciones, puede que quienes lo mandaran no supieran exactamente el lugar donde iba a explotar el artefacto y añadieron que no hay informaciones que indiquen que pueda haber otro intento de atentado.

Como medida de precaución, el Ejecutivo informó de que se suspendió de forma inmediata la entrada o paso por territorio británico de cualquier carga no acompañada procedente de Yemen. Una medida que refrendaron las autoridades francesas, que ayer ordenaron la suspensión del tráfico de mercancías procedentes del país árabe.

El presidente de EEUU, Barack Obama, agradeció ayer al primer ministro británico, David Cameron, y al rey de rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abelaziz, la cooperación de sus países para abortar un complot terrorista contra Estados Unidos.

Obama destacó que la «estrecha cooperación» entre Norteamérica y otros socios internacionales permitió interceptar las bombas que llevan el sello de Al Qaeda. En su conversación con Cameron, el presidente estadounidense expresó su agradecimiento por la «profesionalidad» de los servicios británicos involucrados «en el esfuerzo conjunto para poner fin a esta trama» y reconoció al rey Abdalá el papel «crítico» que tuvieron los servicios antiterroristas saudíes advirtiendo sobre este intento de ataque y destacó la «profunda y duradera» relación entre ambos países.