El golpe de estado que se produjo en 2016 pretendía derrocar por la fuerza al Ejecutivo de Recep Tayyip Erdogan.
El golpe de estado que se produjo en 2016 pretendía derrocar por la fuerza al Ejecutivo de Recep Tayyip Erdogan. / efe
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La Policía turca detuvo ayer a 12 personas, entre ellas dos académicos, como parte de una investigación sobre el prominente activista por los Derechos Humanos y empresario Osman Kavala, según informó el diario ‘Haberturk’. Kavala fue detenido en octubre del año pasado y posteriormente fue encarcelado en espera de juicio, acusado de intentar derrocar al gobierno como parte de una investigación en la red del clérigo exiliado Fetulá Gulen, a la que Ankara acusó de llevar a cabo un golpe de Estado fallido en 2016.

Los dos académicos fueron identificados como el profesor Turgut Tarhanli de la Universidad de Estanbul Bilgi y el profesor Betul Tanbay de la Universidad de Bogazici. Los otros diez detenidos eran miembros del personal de la organización Anadolu Kultur de Kavala, que participa en la promoción de la cultura y los derechos. La Fiscalía de Estambul está persiguiendo en esta operación, que comprende redadas simultáneas en varias partes del país, a un total de 20 sospechosos de la organización, incluidos los miembros de la junta directiva Yigit Ekmekci y Hakan Altinay.

Preocupación

El presidente del Colegio de Abogados de Turquía, Metin Feyzioglu, expresó su preocupación ante una operación más en el marco de la purga que está haciendo el Gobierno turco contra sospechosos del golpe. “La violación de los derechos y libertades fundamentales de la mano del poder judicial es inadmisible”.

Por su parte, la Unión Europea (UE) expresó su “alarma” por las detenciones y recalcó que “las autoridades deben garantizar una resolución muy rápida fundamentada en el principio de presunción de inocencia y la aplicación de la detención a la espera de juicio en línea con la Convención Europea para los Derechos Humanos”.

En su comunicado, el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) manifestó que “las repetidas detenciones de voces críticas y la continuada presión generalizada sobre representantes de la sociedad civil van contra el compromiso declarado del Gobierno con los Derechos Humanos y las libertades fundamentales, así como las reformas anunciadas en el campo del Estado de Derecho y el aparato judicial”, afirmó en los medios.

“Más allá de estos casos, Turquía tiene que liberar inmediatamente a todos los detenidos sin debido proceso”.