El Ministro de Exteriores en funciones español, Josep Borrell, ha sido designado como jefe de la diplomacia europea.
Publicidad

Después de tres días de negociaciones en Bruselas para repartir los altos cargos de la Unión Europea, los líderes de la UE nominaron a la actual ministra de Defensa alemana, la conservadora Ursula von der Leyen, como nueva presidenta de la Comisión Europea durante los próximos cinco años.

Los Veintiocho designaron también al primer ministro belga, el liberal Charles Michel, como presidente del Consejo Europeo; al ministro de Exteriores español en funciones; el socialista Josep Borrell, como vicepresidente de la CE y alto representante para la Política Europea de la UE, y a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, la francesa Christine Lagarde, como presidenta del Banco Central Europeo.

Si el Parlamento Europeo respalda por mayoría absoluta la nominación de Von Der Leyen, de 60 años, se convertirá en la primera mujer en presidir la Comisión Europea desde el próximo 1 de noviembre hasta el 31 de diciembre de 2024, del mismo modo que Lagarde, de 63 años, sería también la primera mujer al frente del BCE, si bien en su caso la opinión de la Eurocámara es sólo consultiva.

El Parlamento Europeo también tiene que aprobar el nombramiento de Borrell, de 72 años, pero no el de Michel, de 43 años, pues es potestad exclusiva del Consejo, institución que representa a los Estados de la UE.

El puesto de presidente socialdemócrata de la Eurocámara podría recaer sobre el eurodiputado búlgaro y actual presidente del Partido Socialista Europeo (PES), Sergueï Stanichev, para satisfacer a los países del este y mantener el equilibrio geográfico que, junto al de género y al político, eran los tres criterios principales en el reparto de cargos.

Los nuevos altos cargos de la UE sustituirán al conservador luxemburgués Jean-Claude Juncker en la CE, al conservador polaco Donald Tusk en el Consejo, a la socialdemócrata italiana Federica Mogherini como jefa de la diplomacia europea y al italiano Mario Draghi en el BCE.

La presidencia de la Comisión Europea y del alto representante para la Política Exterior tienen un mandato de cinco años, la del Consejo de dos años y medio renovables y la del BCE de ocho.

Falta por decidir quiénes ocuparán la presidencia del Parlamento Europeo, que será repartida, recayendo la primera mitad de la legislatura los socialdemócratas y la segunda en los conservadores, que nominarán al alemán Manfred Weber.

Consejo Europeo

Por su parte, el primer ministro belga en funciones, el liberal Charles Michel, fue elegido presidente del Consejo Europeo por parte de los líderes de la Unión Europea (UE). Así lo anunció a través de Twitter el presidente saliente de la institución, el polaco Donald Tusk.

Michel es el actual jefe del Ejecutivo belga en funciones después de que el socio mayoritario de la coalición de Gobierno, el partido nacionalista flamenco de la N-VA, se retirara en diciembre por su rechazo a la firma del Pacto Mundial para la Migración de la ONU.

El político belga tuvo cabida en un puzzle en el que había que tener en cuenta un equilibrio entre familias políticas, pero también de género y de origen geográfico de los candidatos a las presidencias de la Comisión, el Parlamento y el Consejo europeos, así como del Banco Central Europeo y para el cargo de alto representante de la Unión Europea.

Desde que se creó el cargo de presidente fijo del Consejo Europeo, impuesto por el Tratado de Lisboa aprobado en 2009, han ocupado este puesto el ex primer ministro belga Herman Van Rompuy y el ex primer ministro polaco Donald Tusk, los dos miembros de la familia conservadora.

La opción de Michel, que los medios belgas sobre todo pusieron encima de la mesa en el reparto de cargos de las principales instituciones comunitarias tras las elecciones al Parlamento Europeo de mayo, cobró fuerza en las últimas horas entre los líderes.

Especialmente tras caer la posibilidad de que la actual comisaria europea de Competencia, la danesa Margrethe Vestager, también liberal, lograse alguno de los principales puestos en la cúpula de la Unión ante la falta de apoyos.