Corea del Norte reacciona ante las presiones con amenazas de guerra

Tras el informe que le culpa de hundir un buque surcoreano, el régimen comunista acusa a Seúl de violar sus aguas territoriales e interrumpe todas sus relaciones con el país vecino

0

El régimen comunista de Corea del Norte redobló ayer sus amenazas y puso en alerta a su Ejército en medio de una creciente tensión con su vecino del Sur, que a su vez vuelve a considerar a Pyongyang como su «principal enemigo».

La escalada verbal en la inestable península coreana, entre un aislado Estado con poder nuclear y un destacado aliado de EEUU, se produce a raíz de que una investigación determinase el pasado jueves en Seúl la implicación norcoreana en el hundimiento de un navío surcoreano que en marzo causó 46 muertos.

En un comunicado difundido por la agencia oficial norcoreana KCNA, Pyongyang aseguró ayer que «docenas de buques de guerra» de su vecino meridional penetraron en sus aguas territoriales entre el 14 y 24 de mayo y avisó de «medidas militares» si esas violaciones continúan. El régimen norcoreano ya ha acusado en otras ocasiones a Seúl de entrar en sus aguas territoriales puesto que no reconoce la llamada Línea Fronteriza del Norte, la demarcación marítima trazada de forma unilateral en el Mar Amarillo al término de la Guerra de Corea (1950-53). Además, en una nota posterior, anunció que romperá todas sus relaciones con Corea del Sur.

La amenaza de Pyongyang se conoció poco después de que Seúl anunciara ejercicios militares anti-submarinos en sus aguas de la costa occidental para mañana, en los que participarán 10 navíos de guerra, entre ellas un destructor de 3.500 toneladas. Esas maniobras supondrán la primera prueba de fuerza de Corea del Sur ante el Norte desde el hundimiento de la corbeta Cheonan, el pasado 26 de marzo, por un torpedo norcoreano que dejó 46 muertos, según las conclusiones de una investigación que el Norte rechaza.

En medio de esta situación, el Gobierno surcoreano, encabezado por el conservador Lee Myung-bak -que llegó al poder en 2008 con su política de mano dura contra Pyongyang-, ha vuelto a considerar al país vecino como su «principal enemigo». Corea del Sur utilizó esta expresión por primera vez en 1995, en otra escalada de tensión después de que un político norcoreano amenazara con convertir Seúl en un «mar de fuego».

El Ejecutivo, no obstante, lo eliminó de su vocabulario en 2004, tras la mejora de las relaciones bilaterales y lo sustituyó por expresiones como «amenaza militar directa» o «amenaza militar existente» para definir a Corea del Norte.

También ayer una organización de refugiados norcoreanos en Seúl aseguró que el líder comunista, Kim Jong-il, ha puesto en alerta al Ejército y los reservistas. Esta asociación concretó que Kim dio la orden el pasado jueves, el día en que se conoció el resultado de la investigación que culpaba del hundimiento del Cheonan al régimen comunista.

El incremento de la tensión entre las dos Coreas, que provocó una caída del 2,7 por ciento en la Bolsa de Seúl, se produce un día después de que Corea del Sur anunciara la suspensión del comercio con el Norte y su intención de llevar el caso del Cheonan al Consejo de Seguridad de la ONU.

Está previsto que hoy la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, llegue a Seúl para analizar con las autoridades surcoreanas la respuesta diplomática, militar y económica a Pyongyang. En la capital china, Clinton reiteró ayer el total apoyo estadounidense a Corea del Sur, mientras Pekín, el único gran aliado del régimen comunista, aboga por el diálogo para solucionar el conflicto.

El representante especial chino para la península coreana, Wu Dawei, mantuvo ayer un encuentro en Seúl con el ministro de Exteriores surcoreano, Yu Myung-hwan, que concluyó sin que el primero tomara una posición clara. La actitud de Pekín será crucial en caso de que se discutan sanciones, dado que tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad.