El líder de Corea del Norte Kim Jong-un saludando a miembros de la delegación surcoreana antes de una reunión el lunes.
El líder de Corea del Norte Kim Jong-un saludando a miembros de la delegación surcoreana antes de una reunión el lunes. / E. P.
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El dirigente norcoreano, Kim Jong Un, ha hecho gestos conciliadores en las últimas horas tanto hacia su vecino Corea del Sur, con cuyo presidente se reunirá a finales de abril, como hacia Estados Unidos, con el que se ha mostrado dispuesto a dialogar incluso sobre su controvertido programa nuclear.

Después de que el nivel de tensión entre Pyongyang y Washington alcanzara sus cotas más altas a finales de 2017 e hiciera temer por una confrontación directa, los ánimos se han enfriado, en buena medida gracias al acercamiento protagonizado entre las dos Coreas motivado por los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang, en los que participó una delegación norcoreana.

El pasado lunes, una delegación surcoreana se reunió en Pyongyang con Kim Jong Un. Durante su visita al país vecino, la delegación enviada por el presidente surcoreano, Moon Jae In, acordó con el régimen norcoreano la celebración de una cumbre bilateral entre ambos mandatarios para finales de abril, cuyo encuentro será el tercero entre los líderes de los dos países desde la primera cumbre intercoreana mantenida en el año 2000 por Kim Jong Il, padre del actual mandatario.

Antes de que esto ocurra, Seúl y Pyongyang “han acordado establecer una línea directa entre sus líderes para permitir consultas cercanas y una reducción de la tensión militar, al tiempo que también acordaron sostener la primera conversación telefónica antes de la tercera cumbre”, según explicó Chung.

Desarme nuclear

Además, durante el encuentro sin precedentes mantenido con el líder norcoreano, según el responsable surcoreano, Kim les trasladó su compromiso de deshacerse de su armamento nuclear y defendió que su país no tendría ninguna razón de contar con este tipo de armas “si se garantizara la seguridad” de su régimen y se eliminaran las amenazas militares contra Corea del Norte.

Por otra parte, el dirigente norcoreano también trasladó a los emisarios de Seúl su disposición a mantener un diálogo “sincero” con Washington sobre cómo conseguir la desnuclearización de la península y normalizar las relaciones bilaterales entre los dos países.

Ante las dudas expresadas hasta ahora por Washington respecto a la voluntad real de diálogo de Pyongyang, Chung aclaró que Kim Jong Il se mostró de acuerdo en poner el tema de la desnuclearización sobre la mesa con Estados Unidos sin ninguna condición e indicó que éste les dejó claro que la desnuclearización fue una instrucción de su padre y que no ha habido cambios al respecto.

Además, el líder norcoreano también prometió suspender todas las provocaciones militares, incluidos los ensayos nucleares y los lanzamientos de misiles balísticos, mientras las conversaciones con Estados Unidos avancen, además de comprometerse a no emplear ni armas nucleares ni convencionales contra Corea del Sur.

Rusia, China y Japón

Chung, que en su visita a Pyongyang estuvo acompañado entre otros por el jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (NIS) surcoreano, indicó que ambos tienen previsto viajar a Washington para explicar el resultado de su viaje a Corea del Norte y a continuación él se trasladará también a Rusia y China y Suh irá a Japón. El gobernante del Partido Democrático celebró el resultado de la visita y consideró que se han hecho avances que “abren la puerta para la paz en la península de Corea”, dijo su portavoz, Back Hye Ryun.

Por su parte, desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump reconoció que se están produciendo “posibles progresos en las conversaciones con Corea del Norte”. “Por primera vez en muchos años, se está haciendo un esfuerzo serio por todas las partes implicadas”, destacó el mandatario estadounidense en su Twitter.

“El mundo está observando y esperando”, subrayó, incidiendo en que puede ser “una esperanza falsa” pero, en todo caso, “Estados Unidos está dispuesto a darle duro en cualquier dirección”.

Reconciliación

Por su parte, el Ministerio de Exteriores chino confía en que las dos Coreas sigan avanzando hacia la reconciliación. “Esperamos que todas las partes relevantes puedan aprovechar la oportunidad actual, trabajar por el objetivo compartido y hacer esfuerzos concertados para promover el proceso de desnuclearización de la península y resolver políticamente la cuestión”, ha indicado en un comunicado, según informa Reuters. “China está dispuesta a seguir desempeñando el papel que le corresponde a tal fin”, agregó Pekín.

FuenteEuropa Press
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