El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, será uno de los grandes protagonistas de la cumbre.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, será uno de los grandes protagonistas de la cumbre. / EFE
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La próxima cumbre del G7, que aglutina a Estados Unidos, Alemania, Canadá, Reino Unido, Japón, Francia e Italia, y que se celebrará entre hoy y mañana en Quebec (Canadá), estará prácticamente monopolizada por el comercio mundial y los aranceles debido a la decisión de Estados Unidos de comenzar a gravar las importaciones de otros países. En concreto, la pasada semana, el Ejecutivo de Trump decidió comenzar a aplicar aranceles a las importaciones de acero y aluminio procedentes de la Unión Europea, Canadá y México.

Como respuesta, estos países tomaron las mismas medidas contra Estados Unidos. México y la Unión Europea incluso anunciaron que llevarán el caso ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Aunque no acudirá a la cumbre, China también se encuentra en una disputa comercial con EEUU El pasado fin de semana, el secretario de Comercio del país norteamericano, Wilbur Ross, se reunió con una delegación china para acercar posturas comerciales y se avanzó en temática agrícola y energética. No obstante, a comienzos de mayo, Trump llegó a amenazar con imponer aranceles a los productos chinos por valor de 150.000 millones de dólares (126.828 millones de euros).

Por otro lado, la salida de Estados Unidos del pacto nuclear con Irán y la vuelta a las saciones, impidiendo a muchas empresas exportar al país de Oriente Próximo, ya ha tenido una reacción en Europa. El 4 de junio varios dirigentes de Francia, Alemania, Reino Unido y la Unión Europea instaron al secretario del Tesoro de EEUU, Steven Mnuchin, y al secretario de Estado, Mike Pompeo, a reconsiderar su postura.

La misiva fue rubricada por Bruno Le Maire (ministro de Economía y Finanzas de Francia), Jean-Yves Le Drian (ministro para Europa y Asuntos Exteriores de Francia), Olaf Scholz (ministro de Finanzas de Alemania), Heiko Maas (ministro de Asuntos Exteriores de Alemania), Peter Altmaier (ministro de Asuntos Económicos y Energía de Alemania), Philip Hammond (ministro de Finanzas de Reino Unido), Boris Johnson (ministro de Asuntos Exteriores de Reino Unido) y Federica Mogherini (Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores).

Precisamente, el ministro Le Maire comenzó a perfilar el pasado fin de semana la exclusión de Estados Unidos. Tras la reunión de los ministros de Finanzas del G7 el 2 de junio, Le Maire se refirió en varias ocasiones a la próxima reunión como un “G6 más Estados Unidos”. Según declaró entonces, el proteccionismo de Estados Unidos “es injustificado, injustificable y peligroso”, aclaró.

Reuniones

bilaterales Durante la cumbre, habrá reuniones bilaterales de Donald Trump con Emmanuel Macron y Justin Trudeau. Sin embargo, ante la posición de Estados Unidos, el presidente de Francia ha decidido viajar antes de la cumbre para reunirse con su homólogo canadiense.

Tras ese encuentro, el presidente de Canadá ha subrayado este jueves que durante la reunión del G7 habrá “discusiones serias” sobre el comercio, en declaraciones recogidas por ‘Reuters’. No obstante, aunque ha reconocido que habrá “desacuerdos”, ha afirmado tener una visión “positivo”.

El reciente Gobierno italiano de Giuseppe Conte, fruto de un acuerdo de coalición entre el Movimiento 5 Estrellas y la Liga, apunta a quedarse de perfil ante las discusiones del comercio internacional. Conte hará su debut como primer ministro en la cumbre del G7. No obstante, ha adelantado que sus prioridades difieren con respecto a la de sus socios europeos. “La primera tarea de Italia será darse a conocer y la segunda hacerse respetar”, indicó este miércoles.

Las disputas comerciales también apuntan a minimizar la presencia de Argentina la cumbre. El país latinoamericano ha sido invitado como oyente, ya que acogerá este año la cumbre del G20. El presidente Mauricio Macri, aprovechará para reunirse con Trudeau, con Merkel y con Lagarde.