China promete unas Nuevas Rutas de la Seda más limpias y transparentes

El presidente Xi Jinping defiende a capa y espada la viabilidad de su proyecto estrella

31
Xi Jinping brinda tras su discurso en el II Foro de la Ruta de la Seda.
Xi Jinping brinda tras su discurso en el II Foro de la Ruta de la Seda. / EFE
Publicidad

Más transparentes, menos agresivas con el medio ambiente y con garantías de que la financiación no lleva al endeudamiento excesivo: esas son las asignaturas pendientes, o al menos las que reconoce China, de su colosal proyecto de la Franja y la Ruta, cuyo segundo Foro comenzó ayer en Pekín.

En un discurso con más promesas que autocrítica, el presidente chino, Xi Jinping, defendió a capa y espada la viabilidad de su proyecto estrella ante la presencia de sus suscriptores y seguramente ante los ojos de detractores y escépticos, a los que trató de seducir dibujando una China más abierta y un plan en el que todos cuenten por igual y consigan “los mismos beneficios”.

Un total de 37 jefes de Estado y Gobierno y representantes de 150 países y organizaciones internacionales asistieron a la ceremonia inaugural, en la que un hierático Xi no ofreció datos concretos de la inversión planeada para los próximos años.

“Debemos insistir en los conceptos de apertura, desarrollo verde e integridad moral”, decretó Xi, quien apostó también por “combatir la corrupción con tolerancia cero” y porque todas las empresas participantes “cumplan con los estándares internacionales”.

El máximo mandatario chino quiso así rebajar las dudas que ha creado su plan por la ausencia de estudios de impacto ambiental o problemas como la incapacidad de ciertos países a la hora de hacer frente al pago de los créditos que concede el gigante asiático para construir grandes obras de infraestructura.

Xi garantizó unas Nuevas Rutas de la Seda -nombre no oficial de la iniciativa- “limpias”, “honestas” y “verdes” en las que se harán prevalecer “criterios ecológicos en la construcción de infraestructuras, inversión y financiación”.

Asimismo, el líder de la segunda potencia económica mundial esgrimió, una vez más, que el gran objetivo de las Rutas no es otro que “ofrecer oportunidades de desarrollo” y “el beneficio mutuo”.

“De cara al futuro, debemos dibujar con meticulosos pinceles este gran cuadro”, poetizó Xi, quien presumió de la aceptación internacional de la iniciativa.

críticos

En ella participan ya en diferentes grados países latinoamericanos como Panamá, Bolivia, Uruguay, Venezuela, Ecuador o Chile, cuyo presidente, Sebastián Piñera, destacó hoy los “frutos muy fecundos” que el plan ha logrado en apenas cinco años de vida.

Sin embargo, críticos de Estados Unidos y otras naciones occidentales -cuyos máximos líderes se han ausentado en este foro- arguyen que el proyecto puede convertirse en una suerte de “trampa de la deuda” para los países menos desarrollados que conlleve su dependencia de China, acusación que Pekín volvió hoy a rebatir.

En respuesta, Xi garantizó la “sostenibilidad” de su proyecto, de la financiación que ofrece y del endeudamiento que genera, incidiendo en que su “enfoque especial” solamente busca “reducir la pobreza, aumentar el empleo e incrementar el bienestar”.