El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, en una rueda de prensa.
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, en una rueda de prensa. / efe
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La Comisión Europea pidió abrir un expediente por déficit excesivo a Italia por su elevada deuda pública, que se encuentra en el entorno del 131% del PIB, y por la ausencia de medidas para reducirla, un aspecto que incumple las reglas establecidas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y que podría desembocar en una multa de unos 3.500 millones de euros. “El análisis sugiere que debe considerarse que no se cumple el criterio de deuda definido en el Tratado y, por tanto, está justificado un procedimiento de déficit excesivo basado en la deuda”, informó el Ejecutivo comunitario en un comunicado.

Bruselas llegó a esta conclusión tras realizar una nueva evaluación de incumplimiento que era “necesaria” porque el plan presupuestario remitido por Roma para 2019 “supone una modificación significativa” de los factores que ya había analizado en el mes de mayo, cuando descartó la apertura del expediente.

En particular, la Comisión Europea remarcó que el plan económico de Roma “implica un marcado retroceso” con respecto a reformas estructurales del pasado que apoyaban el crecimiento, en especial la del sistema de pensiones. Pero, ante todo, puso el acento en que el borrador incluye una desviación “significativa” y un incumplimiento “especialmente grave de la senda de consolidación fiscal pactada con la Unión Europea”. Según las últimas previsiones de Bruselas, el déficit público italiano se disparará al 2,9% el próximo año.

En tercer y último lugar, la Comisión Europea también recalcó que las condiciones macroeconómicas “no pueden invocarse para explicar las considerables desviaciones” en la senda de reducción de la deuda pública, incluso a pesar de la “reciente intensificación de los riesgos de evolución a la baja”.

“La Comisión toma su responsabilidad legal y política en interés de los ciudadanos italianos y de la eurozona en su conjunto”, dijo el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, al anunciar su decisión en una rueda de prensa, en la que también apeló al diálogo entre Bruselas y Roma. “Más que nunca debemos hablarnos, debemos respetarnos. El diálogo no es una opción, es un imperativo absoluto”.

Decisión final

El socialdemócrata francés ha recordado, no obstante, que el dictamen elaborado por Bruselas sólo recomienda abrir el procedimiento contra Italia y que la decisión final corresponde a los ministros de Finanzas de la zona euro (Eurogrupo), que abordarán el asunto en su reunión del 3 de diciembre. Pero también añadió que no ve “razones” para estar en “desacuerdo” con la opinión de Bruselas en esta cuestión.

Por su parte, el vicepresidente del Ejecutivo comunitario para el Euro y el Diálogo Social, Valdis Dombrovskis, subrayó que el desafío del Gobierno italiano a las normas europeas está provocando incrementos en la prima de riesgo que ya están afectando a la economía real. Sin embargo, destacó ante los medios de comunicación que esta situación no está afectando, por el momento, al conjunto de la eurozona.